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Los partidos británicos suspenden la campaña electoral tras el atentado

Los políticos envían un mensaje de unidad frente al terror y apoyo a las víctimas y sus familias

Los líderes de los principales partidos británicos han acordado suspender la campaña electoral tras el ataque terrorista en Mánchester. El 8 de junio los ciudadanos de Reino Unido tienen previsto votar en unos comicios generales en los que elegirán a su primer ministro. Como ya hicieron hace un año tras el asesinato de la diputada laborista Jo Cox, que sacudió la campaña sobre el Brexit, los partidos británicos han tratado de dar un mensaje de unidad frente al terror y han trasladado un mensaje de apoyo a las víctimas.

Atentado en Manchester
Theresa May junto al responsable policial del Gran Mánchester, Ian Hopkins, este martes. Getty Images

Por segunda vez en menos de un año, un acto de extrema violencia ha golpeado una campaña en Reino Unido. A poco más de dos semanas del 8 de junio, la fecha en la que los británicos elegirán primer ministro mediante elecciones generales anticipadas, los principales partidos políticos han acordado suspender la campaña electoral de forma indefinida debido al ataque terrorista perpetrado el lunes por la noche tras el concierto de Ariana Grande en el Manchester Arena. Un ataque suicida que acabó con la vida de al menos 22 personas, entre ellos niños, y que causó heridas de gravedad a otras 59.

La primera ministra, Theresa May, tenía previsto participar en un acto en el suroeste del país; el jefe de filas de los laboristas, Jeremy Corbyn, iba a dar un mitin en West Midlands; y a Tim Farron, líder de los Liberal-Demócratas, lo esperaban en Gibraltar. Ninguno de esos viajes tendrá lugar por el momento. “He hablado con la primera ministra y hemos acordado que la campaña nacional para las elecciones generales sea suspendida hasta nuevo aviso”, explicó Corbyn. “Estoy horrorizado por los terribles eventos que ocurrieron anoche en Mánchester. Mis pensamientos están con las familias y los amigos de los que murieron y resultaron heridos”, agregó.

Asimismo, el ultraderechista Ukip y los Verdes anunciaron la interrupción de la campaña, y el Partido Nacional Escocés (SNP), que tenía previsto hacer público su programa electoral, también ha pospuesto el acto. Todos ellos han trasladado un mensaje de apoyo y condolencia hacia las víctimas y sus familias, y han aplaudido la “valentía y profesionalidad” de los servicios de emergencia tras el ataque. “Los políticos debemos unirnos en solidaridad y respeto por las personas inocentes que han sido víctimas de este vil ataque”, afirmó en una de esas notas el liberaldemócrata Farron.

Hace menos de un año, el 16 de junio de 2016, otra campaña electoral fue suspendida en Reino Unido debido a un ataque extremista. En aquella ocasión se debatía la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, pero el asesinato de la política laborista Jo Cox, diputada por Batley y Spen, europeísta convencida y defensora del Remain (la permanencia), paralizó todos los actos previstos. Cox, de 41 años, fue tiroteada y apuñalada en plena calle en Birstall, West Yorkshire, por un simpatizante de extrema derecha de 51 años llamado Thomas Mair. El pasado noviembre, Mair fue condenado a cadena perpetua por el crimen.

El viudo de Cox, Brendan, ha expresado hoy en varios tuits su rechazo al atentado de Mánchester, y pedido unidad frente al terror: “La gente que utilice esto para propagar el odio está haciendo exactamente lo que quieren los terroristas. La división y el odio nos vuelven débiles, y la unidad y la firmeza nos hacen fuertes. Gran Bretaña responderá como siempre lo hace cuando la atacan: con amor por los afligidos, unidad y resolución. No nos cambiarán. No van a ganar”. Cox publicará en junio una biografía de su esposa.

La masacre del Manchester Arena ha tenido lugar sólo dos meses después del atropello mortal en el puente de Westminster, que se cobró la vida de cinco personas, y es el segundo más mortífero en Reino Unido desde los atentados de Londres del 7 de julio de 2005, una serie de explosiones coordinadas en la red de transporte público de la ciudad que tenían como blanco a la población civil, y en las que fallecieron 52 personas.

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