Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mike Flynn se ofrece a testificar ante el FBI a cambio de inmunidad

El exasesor del presidente Trump se vio forzado a dimitir en febrero al salir a la luz sus cobros de empresas rusas

El presidente del Comité de Inteligencia del Senado, el republicano Richard Burr (Dcha.), y el líder democrático del Comité de Inteligencia del Senado Mark Warner interrogan a varios expertos. VÍDEO: Parte de la reunión del Comité.

El general Mike Flynn, exasesor del presidente Donald Trump, se ha ofrecido a testificar ante las autoridades estadounidenses a cambio de inmunidad penal. Según informa el diario The Wall Street Journal, Flynn ha hecho esta propuesta tanto al FBI como a los Comités de Inteligencia del Congreso que estudian estas semanas la influencia rusa en las pasadas elecciones y sus posibles vínculos con la campaña del mandatario republicano. Flynn abandonó su cargo el pasado mes de febrero tras conocerse que había recibido pagos de empresas rusas y que ocultó sus conversaciones con agentes de Moscú en Washington.

La propuesta del general Flynn sale a la luz el mismo día en que el Comité del Senado ha celebrado su primera audiencia pública sobre el caso ruso. Se espera que en los próximos días los senadores interroguen a una veintena de personas tanto de las agencias de inteligencia como vinculadas a la campaña de Trump. Como asesor del magnate en materia de seguridad, tanto en su etapa de candidato como en la Casa Blanca, Flynn tuvo acceso a las principales deliberaciones del mandatario. El hecho de que ahora quiera sellar su inmunidad, aseguran las fuentes del Journal, indicaría que puede enfrentarse a problemas legales por no informar de los cobros.

Este mismo jueves, los líderes del Comité de Inteligencia del Senado alertaron de la amenaza “sin precedentes” de Rusia a la democracia de EE UU tras la campaña de ciberataques y desinformación que tuvo lugar durante las elecciones. “Tenemos una responsabilidad adicional para demostrar que podemos dejar la política de lado para llegar a la verdad”, declaró el vicepresidente de la comisión, el senador Mark Warner, que calificó la estrategia de “inaudita” y alertó de que Moscú ya la está repitiendo en las elecciones de varios países europeos. 

Warner explicó durante su intervención que Rusia contó con la ayuda de “miles” de internautas contratados para “inundar” las redes sociales con información falsa y lograr que después los medios de comunicación las amplificasen aún más. “Esto no son noticias falsas, esto es lo que nos ha pasado a nosotros”, añadió.

El demócrata ha formado una coalición con el republicano Richard Burr que contrasta con la división que en los últimos días amenaza con estancar los avances de la investigación en la Cámara. Ambos comités buscan esclarecer el papel de Moscú en las elecciones y si existió colaboración de Moscú con operativos de la campaña del presidente, Donald Trump.

“Nuestra investigación irá hasta donde nos lleven los datos de inteligencia”, afirmó el senador Richard Burr, presidente del Comité de Inteligencia, en la víspera de las primeras audiencias. Preguntado por la posible conexión entre la campaña de ataques informáticos rusos y la apuesta presidencial de Trump, el republicano contestó: “sabemos que nuestro desafío es responder por el pueblo estadounidense”.

El vicepresidente del comité, el senador Warner, comenzó su intervención por los hechos que ya han ratificado las agencias de inteligencia. “Rusia buscó disminuir y socavar nuestra confianza en los medios de comunicación al borrar nuestra fe en la línea que separa la verdad de la mentira”, declaró el senador demócrata. Según él, la campaña de propaganda rusa tenía como objetivo “envenenar” la opinión pública en EE UU.

La opinión de los expertos

Los miembros del Comité escucharon en la mañana del jueves a tres expertos en ciberseguridad y relaciones internacionales sobre la estrategia empleada por el Kremlin, así como la infraestructura necesaria para llevarla a cabo. Una de las preguntas más repetidas fue por qué eligió Moscú las elecciones de 2016. “Porque nuestro comandante en jefe ha utilizado esas mismas técnicas rusas contra sus oponentes”, declaró Clinton Watts, investigador del Centro de Seguridad Nacional y Cibernética de la Universidad de George Washington.

Watts se refería a todas las ocasiones en las que el entonces candidato Donald Trump defendió en actos de campaña que las elecciones estaban amañadas, que había fraude en las votaciones —como argumentó después de haber ganado—, o incluso que el presidente Obama no había nacido en EE UU y, más recientemente, que éste le había espiado en la Torre Trump. Lo único que necesitaba la campaña rusa, dijo el experto, era que Trump repitiera una de esas historias. “No hacía falta que hackearan las máquinas para votar, bastaba con crear la sensación de que el voto no era auténtico”, explicó Watts.

Ninguno de los expertos consultados por los senadores puso en duda la interferencia rusa en las elecciones, pero Roy Godson, profesor de relaciones internacionales y seguridad en la Universidad de Georgetown, alertó de que no se trata de un caso limitado a 2016. Godson asegura que lo que ha logrado el Kremlin requiere de una infraestructura elaboradas durante varios años y de una experiencia consolidada con otras campañas como las impulsadas por Moscú en países del Este de Europa.

Ni Burr ni su número dos en la comisión, el demócrata Mark Warner, avanzaron más detalles sobre los posibles vínculos entre esta campaña de propaganda y la organización electoral de Trump. Se espera que el Comité del Senado comience a entrevistar a los testigos del caso en los próximos días, incluido el yerno y asesor del presidente, Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump.

El senador Marco Rubio también fue víctima de ataques informáticos

El excandidato republicano a la presidencia de EE UU y senador de Florida Marco Rubio reveló durante la sesión del Comité que había sido objeto de dos ciberataques. El último dijo el senador, en las pasadas 24 horas. Ambos intentos se centraron en su antiguo equipo de campaña, un selecto grupo de personas que, según Rubio, tenían acceso a la documentación interna de su organización. “Fueron atacados desde direcciones IP en una localización no identificada dentro de territorio ruso”, explicó. El primer ataque ocurrió en julio del año pasado, cuando anunció que volvía a presentarse como candidato al Senado, y el segundo tuvo lugar el miércoles por la mañana.

Más información