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Trump vuelve a difundir el bulo de un fraude electoral en EEUU

El portavoz presidencial repite la afirmación de Trump de que hubo millones de votos ilegales, pero evita decir si se abriría una investigación

La Casa Blanca defendió este martes la acusación del presidente, Donald Trump, sobre un supuesto fraude electoral, un bulo que ya difundió antes de jurar el cargo. Pero el portavoz presidencial, Sean Spicer, evitó decir si se abriría una investigación al respecto.

Donald Trump durante la cena con congresistas este lunes.

En rueda de prensa, Spicer insistió, sin entrar en detalles, en que el presidente mantiene esta opinión "por documentos y estudios que le han presentado tras las elecciones". Spicer, según el diario The Washington Post, citó en repetidas ocasiones supuestos informes para apuntalar las afirmaciones de Trump de que millones de personas habrían votado de forma ilegal en las últimas elecciones estadounidenses a pesar de que, tras numerosas investigaciones del rotativo y otros medios como The New York Times, de dichos estudios e informes no puede inferirse tal afirmación.

Spicer citó en concreto un estudio del prestigioso Pew Research Center de 2102 sobre votantes mal registrados, que se habían registrado en más de un Estado o que habían muerto y no fueron dados de baja, pero del que no se puede deducir, según ha comprobado The Washington Post, que haya existido fraude. El propio autor del informe respondió a Trump en Twitter con las siguientes palabras: "Puedo confirmar lo que el estudio no encontró: voto fraudulento".

El jefe de los republicanos en el Congreso, Paul Ryan, también contradijo a Trump al afirmar que "no existe evidencia de fraude electoral". Sin embargo, el líder republicano del Senado, Mitch McConell, declaró que "el fraude electoral ocurre", y que "la noción de que el fraude electoral es algo ficticio es incierta".

Fue el lunes, durante una cena en la Casa Blanca, en su primer encuentro oficial con varios congresistas, cuando Trump volvió a sostener, sin prueba alguna, que millones de votantes ilegales causaron que perdiera el voto popular en las elecciones del 8 de noviembre. Esta es la quinta vez y la primera como presidente en ejercicio que Trump alega un supuesto fraude electoral para desacreditar a Hillary Clinton que ganó el voto popular por casi tres millones, mientras el republicano consiguió la mayoría en el Colegio Electoral. Las cuatro ocasiones anteriores en que invocó el fraude era candidato y presidente electo.

Estas hipótesis se rebatieron tras los trabajos de investigación de varios diarios estadounidenses. Según The New York Times, las autoridades estatales tampoco reportaron ningún caso de fraude electoral, algo que confirmó el propio expresidente Barack Obama.

Los comentarios de Trump todavía enfocados en la campaña y su victoria electoral, muestran la obsesión del republicano por desacreditar aquello que le molesta. Así lo expresó Spicer en su primera rueda de prensa completa el pasado lunes a mediodía: “Hay una temática constante de menospreciar el enorme apoyo que tiene (Trump)”, dijo. “Y es increíblemente frustrante encender la televisión todos los días y que diga que no podrás ganar, que no lograrás la nominación", añadió, enfatizando que la prensa solo pinta una perspectiva negativa del presidente

Además, el presidente de EE UU también ensalzó el gran número de personas que asistieron a su investidura el pasado viernes, un comentario que llega tras la polémica por las fotos que muestran una abrumadora diferencia entre el número de gente que asistió a la toma de posesión de Obama –más de 1,5 millones– y aquellos que acudieron a la de Trump, menos de 300.000. En respuesta, Spicer afirmó tajantemente el sábado que “la inauguración de Trump es la más vista de la historia tanto en EE UU como en todo el mundo. Punto”.

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