Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno estadounidense frena temporalmente el oleoducto cercano a una reserva indígena

Un juez falla en contra de la tribu sioux de Dakota del Norte, pero la Administración federal interviene

Los manifestantes que se oponen a la construcción de un oleoducto cerca de una reserva sioux en Dakota del Norte recibieron este viernes una mala y buena noticia. Un juez federal dictaminó que la construcción de la infraestructura puede continuar al rechazar los argumentos de la defensa de la tribu Standing Rock. Pero poco después el Gobierno estadounidense anunció que no permitiría temporalmente que el oleoducto cruce terrenos federales y pidió a la empresa constructora una paralización provisional.

Manifestación, este viernes, contra el oleoducto cerca de la reserva de la tribu.

A la espera de ver cómo avanza el caso, la decisión de la Administración de Barack Obama, con el gesto inusual de emitir un comunicado conjunto de tres agencias gubernamentales después de un fallo judicial, supone un espaldarazo a los opositores al oleoducto Dakota Access, de 1.900 kilómetros de longitud y que prevé conectar a finales de año Dakota del Norte con Illinois cruzando otros dos Estados.

El caso, que ha desatado protestas y choques violentos en los últimos días, evidencia el creciente debate ambientalista ante la proliferación del fracking, la técnica de fracturación hidráulica del subsuelo, que ha disparado la producción petrolera de EE UU y que tiene su epicentro en Dakota del Norte.

Los departamentos de Interior y Justicia, y el Ejército de tierra anunciaron que no permitirán la construcción del oleoducto en terrenos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército cercanos al lago Oahe “hasta que pueda determinarse si debe reconsiderar” alguna de sus decisiones previas que sí autorizaron el paso de la infraestructura por esos terrenos. “De forma interina, pedimos a la compañía del oleoducto que pare voluntariamente toda la actividad de construcción dentro de [un territorio] 20 millas al este o este del lago Oahe”, reclama el comunicado.

La tribu alega que el oleoducto, en caso de accidente, podría contaminar las aguas y que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército no siguió el procedimiento adecuado cuando autorizó la construcción porque vulnera leyes federales de protección histórica. Según los sioux, las tuberías atravesarían tierras ancestrales —que quedan fuera de la reserva en la que viven— en las que sus antepasados cazaban, pescaban y están enterrados. Esa era la base de la demanda que presentaron en julio en un juzgado de Washington.

Sin embargo, el juez James Boasberg falló que la tribu “no ha demostrado que sufrirá daño” irreparable si la construcción avanza. Ese es el argumento legal que hacían la compañía constructora, Energy Transfer Partners, con sede en Texas, y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, aunque la posición de este último podría cambiar tras el comunicado.

La defensa de los sioux avanzó que recurrirá la decisión del juez. El caso ha reavivado el activismo de las tribus indígenas junto al de grupos ecologistas contrarios al fracking. Y ha llevado al Gobierno federal, que en noviembre se opuso a un megaoleoducto que hubiese cruzado Dakota del Norte, a proponer un debate más profundo.

“Este caso ha subrayado la necesidad de una discusión seria sobre si debería haber una reforma nacional que considere la visión de las tribus en este tipo de proyectos de infraestructuras”, señala el comunicado del Gobierno. La Administración de Obama anunció que en otoño mantendrá reuniones con tribus indígenas para abordar qué puede hacer el Gobierno para conocer mejor su opinión ante este tipo de infraestructuras y si el Congreso debería impulsar una ley al respecto.

Más información