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El Supremo italiano aprueba someter a referéndum la reforma constitucional de Renzi

Se trata del último paso necesario para que la reforma pueda salir adelante. Aunque no hay día concreto, la consulta se celebrará entre octubre y diciembre

El Tribunal Supremo italiano ha aprobado este lunes someter a referéndum la reforma constitucional impulsada por el primer ministro, Matteo Renzi. Se trata del último paso necesario para que la reforma pueda salir adelante, puesto que no obtuvo el apoyo necesario de dos tercios de la Cámara. La aprobación de este lunes ha sido posible gracias al más de medio millón de firmas —el mínimo requerido por la Constitución— que recogió en las calles el denominado Comité por el Sí, formado por miembros del Partido Demócrata (PD) del mismo Renzi.

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, y la ministra de Reformas, Maria Elena Boschi.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, y la ministra de Reformas, Maria Elena Boschi. REUTERS

Finalmente, pues, serán los ciudadanos quienes decidan si apoyan o no esta reforma constitucional, que rebaja el Senado a una Cámara de representación regional y promueve la reducción del número de parlamentarios quienes, además, deberán dedicarse en exclusiva a la labor legislativa. También contempla la contención de los gastos del funcionamiento de las instituciones y busca terminar con el sistema italiano, basado en el "bicameralismo perfecto" y responsable de la histórica ingobernabilidad de Italia, país que ha tenido 63 gobiernos en sus 70 años de historia republicana.

Renzi siempre ha defendido la reforma como una garantía para que Italia se convierta en "el país más estable de Europa". Además, el joven primer ministro (41 años) hizo una fuerte apuesta y vinculó su futuro político al triunfo de esta ley. Prometió que se apartaría de la política —él no fue elegido en las urnas sino que sucedió a Enrico Letta— y dejaría el cargo si los ciudadanos no validan con su voto las reformas constitucionales diseñadas para acabar con la inestabilidad del país. La reforma fue aprobada por la Cámara de los Diputados de Italia el pasado 15 de abril con 361 votos a favor, siete en contra y toda la oposición (262) fuera del aula en señal de protesta.

Después de haber presentado las más de 550.000 firmas, los ciudadanos tendrán la última palabra. Todavía no hay una fecha exacta para la votación, en la que están llamados a participar más de 50 millones de personas. Deberá ser entre el 2 de octubre y el 22 de diciembre, aunque los medios locales anticipan que la hipótesis más probable es que el referéndum se celebre un domingo de noviembre, posiblemente en la segunda mitad del mes.

Tanto Matteo Renzi como la ministra de las Reformas, Maria Elena Boschi, han celebrado la aprobación del referéndum. "Luz verde del Tribunal Supremo a las firmas recogidas por el Comité del Sí. Ahora, la palabra a los ciudadanos", ha escrito en su perfil de Twitter Boschi. Aunque no ha escrito un mensaje, Renzi ha retuiteado la frase "Ahora podemos decirlo: este es el referéndum de los italianos". Uno de los grandes temores del actual primer ministro es que los partidos de la oposición personalicen el referéndum y lo dirijan en su contra. Por eso, defenderá que es una consulta para cambiar el país y simplificar su funcionamiento.

La realidad es que ha habido distintas posturas incluso dentro del PD, que se suman a la oposición del resto de los partidos. Lo primero que han hecho las otras formaciones ha sido criticar al Gobierno por no comunicar todavía la fecha de la votación. Así se ha expresado el Movimiento Cinco Estrellas, que ha pedido al Ejecutivo que "deje de tomar el pelo a los italianos e indique inmediatamente la fecha en la que se deberá votar".

La consulta será trascendente para Italia, pero también para el conjunto de la Unión Europea. Si Renzi dimitiera como primer ministro, podría volver la inestabilidad política al país y tal vez correrían peligro algunas de las políticas puestas en marcha, como las medidas adoptadas en relación a la banca italiana.