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Antonio Guterres se mantiene a la cabeza en la carrera por la secretaria general de la ONU

La ministra argentina de Exteriores, Susana Malcorra, se coloca durante el segundo voto en el tercer lugar

António Guterres, defendiendo su candidatura a dirigir la ONU
António Guterres, defendiendo su candidatura a dirigir la ONU REUTERS

El proceso para designar al próximo secretario general de las Naciones Unidas dio un nuevo paso, tras el Consejo de Seguridad celebrar este viernes una segunda ronda de votaciones informales. El primer ministro portugués António Guterres se mantiene a la cabeza de la contienda por la dirección del organismo multilateral. El exministro de exteriores serbio Vuk Jeremic escala ahora al segundo lugar seguido por la canciller argentina Susana Malcorra.

El primero voto indicativo se realizó el pasado 21 de julio. António Guterres y el expresidente esloveno Danilo Turk se colocaron entonces a la cabeza, seguidos por la búlgara Irina Bokova, directora general de la Unesco. El objetivo es poder concluir el proceso de descarte a lo largo del mes de octubre, para dar tres meses a la transición. Pero para eso antes debe logarse un consenso entre los miembros.

Guterres recibió once apoyos en esta segunda ronda. Jeremic y Malcorra cuentan con el respaldo de ocho miembros cada uno, pero en el caso de la ministra argentina hay seis países que le desanimaron a seguir adelante. Turk, ahora cuarto, cuenta con siete miembros del Consejo de Seguridad a su favor mientras que cinco ponen en cuestión sus continuidad, lo que le permite aspirar aún al cargo.

El paquete de candidatos arrancó con seis hombres y seis mujeres, que ya presentaron sus credenciales públicamente ante la Asamblea General. Pero el voto es secreto. El presidente del órgano más democrático de la institución considera por eso que está vía restra transparencia al proceso de selección. “Aporta poco valor y no es digno para la ONU ni para los candidatos”, lamentó Mogens Lykketof.

El Consejo de Seguridad se limita a informar al país de cada aspirante sobre los apoyos que recibe, para que a partir de ahí decidan individualmente si sigue adelante con su campaña. El candidato no sabe tampoco que países tiene a su lado, de hecho las delegaciones se abstienen a decir en público quienes son los favoritos para suceder al coreano Ban Ki-moon cuando concluya su segundo mandato.

El único que de momento se ha descolgado del proceso de selección es Vesna Pusic, tras la exministra croata salir la última en la primera ronda. Nunca antes se presentaron tantas candidaturas y también es la primera vez que se abre la puerta a una mujer. Helen Clark –del PNUD- y la costarricense Christina Figueres –secretaria ejecutiva de la Convención Marco sobre el Cambio Climático- compiten.

En esta ocasión, además, dominan figuras de países de la Europa del Este. Pero la regla geográfica, en principio, no es determinante. Las distintas delegaciones que participan en el proceso insisten en que el sucesor de Ban debe estar a la altura de construir sobre sus logros más allá de su género o nacionalidad. El Consejo de Seguridad recomienda al elegido a la Asamblea General para que lo refrende.