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Estados Unidos imputa a dos exfuncionarios antinarcóticos de Venezuela

Néstor Reverol, cercano al expresidente Chávez, y Edylberto Molina, acusados por participar en las redes de tráfico de cocaína

Néstor Reverol en enero de 2016.
Néstor Reverol en enero de 2016. REUTERS

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este lunes ante un tribunal en Brooklyn una acusación formal por participar en las redes de tráfico de drogas contra dos antiguos altos cargos de la agencia antinarcóticos de Venezuela. Los inculpados son Néstor Reverol, una de las personas más cercanas al expresidente Hugo Chávez, y Edylberto Molina, exdirector de la ONA.

Reverol llegó a liderar la Guardia Nacional venezolana mientras que Molina fue segundo de la agencia antidrogas antes de ser destinado a Alemania como agregado militar. La Administración de Barack Obama tiene en marcha una serie de investigaciones por el papel que el país latinoamericano tiene en el negocio del tráfico de cocaína. Reverol y Molina son imputados por participar en esa trama.

La causa contra los exdirectores de la ONA se inició en enero de 2015 pero permaneció en secreto hasta ahora. Hace poco más de una semana dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia, Flores, confesaron en Nueva York haber tratado de introducir 800 kilos de cocaína en EE UU. Efraín Campo y Francisco Flores fueron arrestados el pasado noviembre en Haití, en el marco de una operación de la DEA.

En la actualidad hay una docena de altos funcionarios de Venezuela investigados por las autoridades estadounidenses, incluido el presidente la de Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Se calcula que una cuarta parte de la cocaína que sale de Sudamérica tiene origen o pasa por Venezuela, convertida en una de las principales rutas. La situación política convierte la frontera con Colombia en un coladero.

Los documentos entregados por la fiscalía acusan a Reverol y Molina de haber recibido pagos de narcotraficantes para que facilitaran el tráfico de cocaína que iba con destino a EE UU. A cambio, los funcionarios les alertaban sobre la manera de alterar las rutas para poder esquivar los operativos antinarcóticos. También se les acusa de haber dificultados las investigaciones entre enero de 2008 y diciembre de 2010.

El fiscal Robert Capers destacó que con esta acción se quiere combatir uno de los aspectos más peligrosos del tráfico de drogas. "Nada es más dañino para los esfuerzos por combatir el tráfico de drogas que funcionarios corruptos que violan la confianza pública asistiendo a los traficantes", declaró. Hace tres años se imputó a Vassyly Kotosky Villaroel Ramírez, capitán de la Guardia Nacional, y al oficial Rafael Villasana Fernández.

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