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Putin y Kerry se reúnen para incrementar la colaboración en Siria

EE UU quiere crear un centro coordinación con expertos de ambos países para sincronizar operaciones contra el Estado Islámico y Jabhat al Nusra

Putin conversa con Kerry (de espaldas) en Moscú.
Putin conversa con Kerry (de espaldas) en Moscú.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se manifestaron dispuestos a una amplia colaboración al reunirse el jueves por la noche en Moscú. Siria es el principal tema de la segunda visita del alto funcionario norteamericano a la capital rusa este año (el viaje anterior fue el pasado marzo). También la situación en el Este de Ucrania y en el Alto Karabaj (el enclave controlado por armenios en territorio de Azerbaiyán) formaban parte del conjunto de asuntos a debatir con los representantes rusos.

Según la prensa norteamericana, Kerry ha traído una propuesta para incrementar la coordinación de las actividades militares de EE UU y Rusia en Siria. La propuesta, tal como ha sido publicada por el diario The Washington Post, contempla la creación de un centro coordinación, donde expertos militares y de los servicios de espionaje intercambiarían datos con el fin de sincronizar operaciones contra el Estado Islámico y Jabhat al Nusra. El centro coordinador estaría situado en las cercanías de Amman, la capital de Jordania, y actuaría como órgano de enlace entre las misiones militares independientes de ambas partes que previa autorización de sus respectivos países, podrían realizar operaciones “integradas”. Los ataques aéreos coordinados tendrían como contrapartida el cese de las operaciones de la aviación siria, que según los norteamericanos, ataca objetivos de la oposición y a grupos moderados apoyados por EE UU.

Putin y Kerry iniciaron su sesión de trabajo cerca de las 10 de la noche de Moscú (una hora menos en España). El jefe del Estado ruso dijo que su “última conversación” con el presidente Barack Obama le convencía de que ambas partes aspiraban “sinceramente” no solo a colaborar sino también a “conseguir resultados”. El presidente norteamericano, a su vez, considera “constructiva” la última conversación mantenida con Putin, según trasmitió Kerry al presidente ruso. “Esperamos que se logre un verdadero progreso cuantificable, un progreso que se pueda realizar de verdad”, afirmó el secretario de Estado, refiriéndose a Siria. EE UU y Rusia, añadió, “pueden hacer mucho en beneficio de la paz, no solo en Siria y Ucrania”, sino también en “otros campos potenciales en los que podemos lograr serio progreso”.

La última conversación entre Putin y Obama tuvo lugar el pasado 6 de julio, y según la información del Kremlin, fue por iniciativa del estadista ruso. El Alto Karabaj, el proceso de negociaciones de Minsk sobre el Este de Ucrania y la situación en Siria fueron los temas abordados. En relación a Siria, Putin exhortó entonces a su colega norteamericano a ayudar a deslindar la oposición moderada siria de los grupos extremistas a los cuales no se extienden el régimen de alto el fuego.

A la sesión de trabajo del jueves por la noche asistía el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov, además de la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland y el ayudante de Putin, Vladislav Surkov, funcionarios estos dos últimos encargados de debatir los temas relativos a Ucrania en un diálogo bilateral que acompasa el foro negociador de Minsk bajo los auspicios de la OSCE. Kerry y Lavrov se reunen el viernes por la mañana y, según los analistas, esta cita tendría como objeto formalizar los detalles técnicos de lo que se acuerde en la noche del jueves.

Rusia ha intensificado sus ataques a objetivos del Estado Islámico en Siria en los últimos días. Según el ministerio de Defensa, seis bombarderos Tu-22M3 despegaron de aeropuertos rusos y bombardearon (por segunda vez) las posiciones de los extremistas al este de Palmira y también las ciudades de Es Sujne, Arak y una estación de bombeo de petróleo T-3 en la provincia de Homs. Según la información rusa, se destruyó el puesto de mando, el campamento de los insurgentes, dos instalaciones de refinado de crudo, además de efectivos humanos y equipo bélico. El ministerio de Defensa afirmó que Rusia informó a la coalición internacional sobre la hora de los ataques y los corredores aéreos que emplearían los aviones, los cuales regresaron sin incidentes a sus emplazamientos. Desde el 12 de julio, los aviones militares rusos han realizado más de 50 ataques sobre posiciones del Estado Islámico en la zona de Palmira.

El pasado viernes dos pilotos rusos perecieron en Siria al ser derribado el helicóptero en el que viajaban por combatientes del Estado Islámico. El suceso ocurrió al este de Palmira y los pilotos volvían de realizar una misión que les había sido solicitada por los militares sirios. Un mínimo de 12 militares rusos han perecido en Siria desde que Moscú lanzó su operación militar y en septiembre de 2015.