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La imagen de Macri cae más de 10 puntos desde diciembre por el tarifazo

Un estudio del Grupo de Opinión Pública cifra en 53,5% la aprobación del presidente de Argentina

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, reflejado en una de las puertas espejadas del Salón Blanco de la Casa Rosada
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, reflejado en una de las puertas espejadas del Salón Blanco de la Casa Rosada AFP

Los argentinos exigen resultados y están impacientes. Tanto que la demora oficial en satisfacer las demandas, acompañada de un fuerte ajuste económico, ha afectado la popularidad de Mauricio Macri. Un estudio realizado a fines de marzo por el Grupo de Opinión Pública (GOP) determinó que presidente de Argentina perdió más de 10 puntos de imagen positiva en sólo 4 meses de gestión. La aprobación popular del mandatario descendió hasta el 53,5% desde el 10 de diciembre pasado, lejos del 63,9% con que llegó a la Casa Rosada.

La caída fue persistente mes a mes, pero más pronunciada en marzo tras los tarifazos de hasta 300% en agua, luz, gas y transporte y el despido confirmado de 11.000 empleados de la gestión pública. El Gobierno decidió tomar todas las medidas consideradas antipopulares en el primer tramo de su gestión, con la promesa de que en el segundo semestre del año se verán los resultados, sobre todo en política inflacionaria. La canasta básica de alimentos, que mide las necesidades mínimas de alimentos para un adulto, subió 13% su valor desde diciembre. Macri dijo que las subidas mensuales se reducirán a 1% durante los últimos meses del año, hasta cerrar 2016 con una inflación de 25 puntos.

Pero la estrategia no ha convencido a muchos de sus votantes, sobre todo a aquellos de menores ingresos, donde la popularidad de Macri se aleja del promedio nacional y cae hasta el 47,3%. Son esos sectores los que más padecieron los aumentos de los servicios públicos, subsidiadas por el Estado durante el gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015).

De hecho ha sido la inflación la mayor preocupación detectada por el GOP. El 67,2% de los encuestados opinó que es el tema más urgente a resolver. Todo un cambio de paradigma: en junio de 2015, sólo el 30% consideraba un problema a la subida de los precios y al tope de las preocupaciones se encontraba la inseguridad, con un 81,7%. Este último porcentaje cayó hoy a poco más del 56%. Otro dato revelador del humor social: cuando Macri asumió en diciembre sólo el 18,8% de los argentinos tenía expectativas negativas sobre el futuro, pero en marzo ese porcentaje subió a 33,4%, 14 puntos más.

El Gobierno de Macri también ha padecido el impacto de las medidas económicas y la aprobación de su gestión cayó del 57,8% en diciembre a 48,2% en marzo. El GOP evaluó la imagen de cada ministro por separado y otorgó la máxima puntuación a la titular de Exteriores, Susana Malcorra, con el 48,8% de imagen positiva. En cambio los funcionarios con peor imagen fueron aquellos que se encuentran más expuestos a las consecuencias de la crisis: en el piso de la tabla se ubicó el ministro de Economía, Alfonso Prat-Gay, con el 40,8% y el de Modernización, Andrés Ibarra. Ambos fueron las caras visibles del ajuste: el primero a cargo de las subidas de tarifas y el segundo al frente de los despidos de empleados en el sector público.

El estudio del GOP sobre la base de 500 casos en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, donde vive casi el 40% de la población total del país, con un error estadístico de 4,5%. Tuvo la particularidad de que los encuestados contestaron días antes de la difusión de los papeles de Panamá, que pusieron al descubierto dos empresas offshore de Mauricio Macri en Bahamas. Macri demoró cuatro días en dar una explicación pública del hallazgo y achacó las empresas a su padre, el poderoso empresario Franco Macri. El próximo sondeo del GOP determinará el éxito o no de su estrategia defensiva.

“La luna de miel con Macri terminó”

Federico Rivas

La inflación y el temor a perder su empleo lastran la popularidad del presidente de Argentina, Mauricio Macri, explica a EL PAIS Raúl Timerman (Buenos Aires, 1945), director del Grupo de Opinión Pública (GOP).

Pregunta. ¿Cuál es la principal preocupación de los argentinos?

Respuesta. El 38% de los encuestados tiene miedo a perder el empleo. El otro tema es la inflación. El 55% contesta en el sondeo que en los próximos 6 meses no piensa comprar nada que no tenga que ver con la vida diaria. Es de esperar que haya una retracción en el consumo.

P. ¿Cómo se reparte la pérdida de apoyo de Macri según el sector social?

R. Hay una serie de medidas que se más pronunciada en los sectores más vulnerables. En Capital Federal la popularidad de Macri (aquellos que consideran su gestión muy buena o buena) es de 56,8%, pero baja a 52,5% si vamos al conurbano de la ciudad. Si se analiza por sectores sociales la brecha es más evidente: en el sector alto el apoyo es del 62,5% y en el bajo cae a 47,3%. Si consultamos quienes tienen una imagen “muy buena” de Macri, el 33,3% se concentra en el sector alto, pero sólo un 8,2% en el bajo.

P. ¿La sensación es que gobierna para los ricos?

R. Cuando se preguntó en el sondeo para quien creía que gobernaba Macri, de 500 encuestados sólo el 0,8% dijo para los más humildes. Lo que sucede es que no se concretaron las paritarias salariales. La gente sigue cobrado el  mismo sueldo, no le alcanza el dinero y está preocupada.

P. ¿Se acaba la paciencia en esos sectores?

R. Se acabó la luna de miel, eso está claro. Empieza a haber política. Durante el gobierno de Cristina Kirchner la política no funcionaba porque no se negociaba nada. Este gobierno tiene que negociar y esa necesidad hace que la política vuelva a funcionar en Argentina.

P. ¿Habrá más tensión social?

R. Si sigue esta situación, la tensión social va a crecer. Nosotros medidos el riesgo social percibido y hoy el 73,6% cree que habrá más huelgas y el 48,9% piensa que habrá saqueos de comercios. Pero es verdad que los gobiernos no tienen un solo tiempo. Macri jugó un primer tiempo con todo lo que consideró que había que hacer, pero la gente lo percibió como perjudicial.