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Rusia afirma que la caja negra del caza derribado en Turquía está dañada

El presidente, Vladimir Putin, ordena que el descifrado del dispositivo sea público

Bombardero ruso en la base de Latakia Ampliar foto
Dos soldados preparan este miércoles un bombardero ruso en la base de Latakia, en el norte de Siria. AFP

La caja negra del bombardero ruso Su-24 que fue derribado a finales de noviembre por Turquía en la frontera con Siria está dañada y sufre "desperfectos mecánicos", aseguraron este viernes los expertos rusos que investigan el hecho. El coronel Andréi Semiónov, experto del departamento de seguridad de vuelos de la Fuerza Aérea de Rusia, afirmó que el dispositivo, que se encontraba cerca de la cola del avión, había sido dañado por el misil turco, así como por su impacto con el suelo. Pese a esto, el equipo investigador efectuará una serie de radiografías, "lo que permitirá hallar el desperfecto en los 16 microesquemas del módulo de memoria" de la caja negra del aparato para intentar recuperar información. Las conclusiones se conocerán el próximo lunes.

Semiónov destacó frente a un grupo de periodistas y diplomáticos que, para garantizar la imparcialidad de la investigación, el módulo de memoria averiado fue introducido en una caja fuerte sellada por delegados del Comité de Aviación, la comisión investigadora y un grupo de observadores internacionales. El general Serguéi Drónov, subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas, confirmó que, por orden Putin, el descifrado de la caja negra "será lo más abierto posible" y contará con la participación de expertos de una docena de países.

El incidente ha llevado a Moscú a imponer sanciones económicas a Turquía y ha provocado una respuesta exaltada del presidente ruso, Vladimir Putin, quien ha acusado repetidamente a Ankara de "apuñalar a Rusia por la espalda". Turquía insiste en que el cazabombardero, que formaba parte de la flota rusa en Siria, se perdió en su espacio aéreo e ignoró las numerosas advertencias de la aviación turca. Rusia asegura que su avión no cruzó la frontera y que no representaba una amenaza para Turquía.

En su conferencia de prensa anual del pasado jueves, Putin volvió a pronunciarse sobre el derribo. "¿Para qué lo hicieron? No lo entiendo. ¿Acaso pensaban que íbamos a salir huyendo? Por supuesto que no. Rusia no es de esos. Si antes la aviación turca volaba y violaba permanentemente el espacio aéreo de Siria, que vuelen ahora" que Rusia ha desplegado baterías antiaéreas S-400 en suelo sirio, advirtió. El jefe del Kremlin aseguró que es "prácticamente imposible" llegar a un acuerdo con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien se niega a disculparse por el derribo del avión, como exige Moscú.

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