Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Merkel logra el sí del Parlamento para la intervención en Siria contra el ISIS

El 74% de los diputados y una mayoría de ciudadanos respaldan la operación militar

Angela Merkel tras la votación en el Bundestag
Angela Merkel tras la votación en el Bundestag. Getty Images

Alemania cumplió el viernes el último requisito para implicarse militarmente en Siria en la lucha contra el Estado Islámico (ISIS) reactivada tras los atentados de París. Dos días después de que lo hiciera el Parlamento británico, el Bundestag (la Cámara Baja) aprobó con una gran mayoría el plan diseñado por el Gobierno de Angela Merkel. Berlín enviará un máximo de 1.200 soldados, lo que supone el contingente más numeroso de los que el Ejército tiene ahora en el exterior.

 El anterior canciller, el socialdemócrata Gerhard Schröder, rompió un tabú de la política exterior alemana al impulsar la participación del Ejército en las guerras de Kosovo y Afganistán. Ahora, tras diez años de mandato, la democristiana Merkel inicia la que puede considerarse su primera guerra, pese a que tanto ella como sus ministros se niegan a usar esa palabra que sí emplearon el presidente francés, François Hollande, y el de Alemania, Joachim Gauck. Los aviones del Bundeswehr no atacarán directamente, sino que apoyarán a los aliados para que lleven a cabo sus bombardeos.

La votación en el Bundestag no dejó lugar a la emoción. El sí estaba garantizado por la aplastante mayoría que tiene la gran coalición de democristianos y socialdemócratas. 445 diputados (un 74% de los presentes) respaldaron una misión en principio diseñada por un año de duración, pero que promete alargarse durante mucho más tiempo. Porque aún en el caso de que la coalición internacional acabe venciendo militarmente al ISIS, la experiencia de países como Afganistán o Irak muestra que el despliegue se alarga durante años.

“Los riesgos están ahí. No hay duda de que se trata de una operación peligrosa”, admitió la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen. Pese al sí mayoritario, de las filas del Gobierno se escaparon tres decenas de votos en contra, casi todos socialdemócratas. La oposición —los poscomunistas de Die Linke y Los Verdes— se opuso. De entre todos los votos emitidos, hubo 146 noes y 7 abstenciones.

La intervención militar en Siria cuenta con el respaldo de la población, según una encuesta difundida el jueves por el canal público ARD. Un 58% de los consultados están a favor de apoyar a Francia en la lucha contra el ISIS emprendida tras los atentados del 13 de noviembre. Un 37% rechaza la presencia militar alemana. Una encuesta de la cadena N24 arrojaba un resultado más ajustado: un empate técnico entre defensores y detractores.

La misión contará con media docena de cazas de reconocimiento Tornado, una fragata y un avión nodriza de abastecimiento. Tras el permiso parlamentario, la operación militar estará plenamente operativa a partir de enero. Pero ya dará sus primeros pasos la próxima semana, cuando se trasladen los primeros aviones Tornados a la base turca de Incirlik, donde está previsto que se establezcan medio millar de los 1.200 soldados.

¿Mandato de la ONU?

Unas 3.000 personas se manifestaron el jueves contra la operación. A ellos les dio voz desde el Bundestag la líder de la oposición, Sahra Wagenknecht, que reprocha al Gobierno enviar al Ejército sin un mandato directo de la ONU y de carecer de plan más allá de una misión diseñada con demasiadas prisas. “Más guerra no es la solución. Va a empeorar todo aún más”, aseguró la dirigente de Die Linke, que recordó que los anteriores bombardeos en Raqa, la capital en Siria del ISIS, destruyeron hospitales y escuelas. “Las madres de Raqa también lloran a sus hijos”, añadió.

Los defensores de la intervención apelan al derecho de defensa que reconoce la ONU y a resoluciones del Consejo de Seguridad, como la del pasado 20 de noviembre, que reclamó a los países “todas las medidas necesarias” para luchar contra el ISIS. Pero lo cierto es que ninguna resolución del organismo ha respaldado una operación militar en concreto. Expertos en derecho internacional público como Hans-Joaquim Heintze consideran que esta misión está en “una zona gris”.

Más información