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Una docena de detenidos en China vinculados al accidente de Tianjin

También investiga a once funcionarios y empleados públicos por abuso de poder y negligencia

Dos semanas después de las explosiones en el puerto chino de Tianjin que causaron la muerte al menos a 139 personas y dejaron hospitalizadas aún hoy a más de 500, Pekín ha anunciado la detención de doce personas como sospechosas en la explosión. Además, ha abierto una investigación contra once funcionarios y empleados públicos, sospechosos de abuso de poder y de negligencia.

Entre los investigados se encuentra Zheng Qingyue, presidente de la empresa pública responsable de la gestión del décimo puerto del mundo, Tianjin Port Group. El presidente de la comisión de transportes municipal de Tianjin, Wu Dai, también está bajo sospecha, según ha informado la Fiscalía General, que se puso al cargo de la pesquisa lanzada tras el desastre, una de las peores catástrofes industriales en la historia reciente de China.

Un tercer funcionario, un alto cargo del Ministerio de Transporte, Wang Jinwen, es sospechoso de abuso de poder. En concreto, la Fiscalía cree que utilizó su cargo para permitir que la empresa propietaria del almacén de productos peligrosos donde se produjeron las explosiones. Ruihai International Logistics, pudiera pasar los controles de seguridad y obtener su licencia de funcionamiento.

Otros sospechosos incluyen personal de la agencia de Aduanas, el Departamento de Transporte y la agencia de urbanismo encargada de adjudicar el suelo del parque industrial donde se encontraba el almacén. La Fiscalía insinúa que recibieron sobornos a cambio de mirar hacia otro lado a la hora de supervisar las operaciones de Ruihai y de permitirle que recibiera los permisos de aduanas necesarios para manejar los productos peligrosos.

El almacén de la compañía acumulaba en el momento de la explosión al menos 3.000 toneladas de 40 productos tóxicos, que quedaron esparcidos en un área de 100.000 metros cuadrados y cuya limpieza aún continúa quince días después del incidente. Entre esas sustancias había 700 toneladas de cianuro de sodio, un elemento altamente tóxico si se ingiere o se inhala y del que con posterioridad se llegó a encontrar una concentración 356 veces superior a la normal en el aire de uno de los puntos de control en la “zona cero” de los estallidos.

La Policía, por su parte, ha confirmado la detención de otras doce personas supuestamente implicadas en el incidente. Entre ellos se encuentran el presidente de Ruihai Logistics, Yu Xuewei, el vicepresidente Dong Shexuan y dos directores, estos últimos bajo arresto domiciliario. También se encuentra bajo custodia policial Zeng Fanqiang, empleado de una firma que al parecer intervino para que el almacén recibiera el certificado de seguridad. Los detenidos, según el Ministerio de Seguridad Pública chino, están acusados de almacenar ilegalmente sustancias peligrosas.

Dong, hijo de un antiguo jefe de la Policía del puerto de Tianjin, era, según los medios chinos, el verdadero propietario y poder de la empresa en la sombra. El ejecutivo ha reconocido públicamente que utilizó sus contactos en las fuerzas de seguridad y en el Cuerpo de Bomberos para recibir un trato de favor para su empresa y poder funcionar aunque incumpliera las normas de seguridad. Durante ocho meses, entre octubre del año pasado y junio de este año, Ruihai operó sin licencia. También había emplazado su almacén, de 46.000 metros cuadrados, a menos de un kilómetro de edificios de viviendas, contrariamente a lo que estipula la legislación china. Como resultado de la explosión, 6.000 personas perdieron su vivienda. Muchas han quedado en un estado irreparable. Otros vecinos se niegan a regresar por miedo al cóctel tóxico que pueda haber quedado.

A estos arrestos hay que sumar también el de Yang Dongliang, que hasta ahora era el director de la Agencia de Seguridad Laboral china y que fue cesado oficialmente este miércoles. Aunque los medios chinos no se han referido a una relación directa, todo apunta a que la caída en desgracia de Yang está relacionada con el incidente. El alto funcionario desempeñó sus funciones durante 18 años en Tianjin, donde llegó a ser teniente de alcalde antes de recibir la promoción a la agencia laboral.

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