Reino Unido encarga a sus ministerios planes para ahorrar un 40%

La medida persigue recortar 20.000 millones de libras de gasto que, sumados a los 12.000 millones en prestaciones sociales, permitan acabar con el déficit en 2020

George Osborne, canciller del Exchequer.
George Osborne, canciller del Exchequer.FRANCOIS LENOIR (REUTERS)

En la cruzada del Gobierno británico contra el gasto público el turno le ha tocado ahora a los ministerios: el canciller del Exchequer, George Osborne, les ha encargado que realicen planes para recortar sus gastos en un 25% y en un 40% hasta 2020. Con los dos modelos que deberá entregar cada ministerio en octubre, uno con un escenario del 25% y otro con un 40%, el Gobierno publicará el próximo 25 de noviembre su revisión del gasto con el objetivo de ahorrar 20.000 millones de libras en los presupuestos ministeriales en los próximos cuatro ejercicios. Quedan a salvo de los recortes la sanidad, los colegios, la defensa (2% del PIB) y la ayuda internacional (0,7% del PIB).

Esos 20.000 millones se sumarían al anunciado recorte de 12.000 millones en prestaciones sociales y a 5.000 millones que pretende recaudar mediante medidas contra la evasión fiscal, para alcanzar los 37.000 millones que el Gobierno asegura necesitar para terminar con el déficit en 2020. Esta revisión, ha dicho Osborne, “es el siguiente paso en nuestro plan para eliminar el déficit, obtener superávit y asegurarnos de que Reino Unido vive con sus propios medios”.

“Sabemos que podemos conseguirlo manteniendo los servicios públicos de los que dependemos, porque lo hemos hecho antes”, ha asegurado Osborne. Según el titular de Finanzas, el Gobierno ha ahorrado 98.000 millones de libras desde 2010 sin que se haya resentido la satisfacción de los ciudadanos con los servicios públicos. Después del importante recorte del gasto en la legislatura pasada, la revisión que exige ahora Osborne supone, según han señalado diversos analistas, una auténtica reinvención de los ministerios, mucho más allá de un ejercicio de eficiencia. Los recortes serán más difíciles ahora, ha señalado el Instituto de Estudios Fiscales, un centro de investigación independiente, en la medida en que los ahorros fáciles de hacer ya se han realizado.

Osborne ha pedido a los ministerios que examinen la manera en la que gestionan sus activos, que estudien la posibilidad de privatizar servicios y que valoren qué competencias pueden transferir a las autoridades locales. Además, les ha invitado a identificar propiedades inmobiliarias de las que podrían prescindir, para obtener ingresos con su venta. Aquí ha incluido también al Ministerio de Defensa que, según Osborne, es propietario de un 1% del suelo británico.

La intervención del ministro en el Parlamento vino precedida del anuncio de una reducción del déficit de un 20% en el segundo trimestre respecto al mismo periodo del año anterior. Esto se debe a un aumento de la recaudación por impuestos, que crece a medida que se consolida la recuperación económica.

Osborne lleva desde que asumió la cartera en 2010 centrando sus políticas en reducir el defícit, uno de los más altos de las economías avanzadas. La victoria de los tories por mayoría absoluta en las elecciones de mayo le reafirmó en su cruzada contra el tamaño del Estado. En los presupuestos que presentó el mes pasado suavizó el ritmo de los recortes al desplazar un año, de 2019 a 2020, el objetivo de acabar con el defícit, renunciando a sus planes iniciales que le habrían permitido aumentar el gasto público en el último año antes de las elecciones de 2020.

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Sobre la firma

Pablo Guimón

Es el redactor jefe de la sección de Sociedad. Ha sido corresponsal en Washington y en Londres, plazas en las que cubrió los últimos años de la presidencia de Trump, así como el referéndum y la sacudida del Brexit. Antes estuvo al frente de la sección de Madrid, de El País Semanal, y fue jefe de sección de Cultura y del suplemento Tentaciones.

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