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La UE busca un nuevo pacto sobre cuotas de refugiados antes de agosto

Los líderes europeos tendrán que decidir la próxima semana en Bruselas

Refugiados
Dos migrantes, este martes en un campamento junto a una estación en Roma. AFP

La Unión Europea busca un compromiso para suavizar la crisis migratoria en el Mediterráneo sin la obligación que ha ideado la Comisión Europea de acoger a refugiados. Los ministros del Interior han discutido este martes cómo aliviar la presión que experimentan Italia y Grecia por la continua llegada de extranjeros, pero dejan la palabra final a los jefes de Estado y de Gobierno, que se reunirán la próxima semana. Los ministros, no obstante, trabajan ya en un esquema que excluya la obligación formal de acoger asilados llegados a las costas griegas e italianas, pero que en la práctica implique a todos.

El choque de posturas entre quienes defienden un sistema obligatorio de reparto y quienes exigen que sea voluntario se solventará al modo comunitario: con una formulación que sobre el papel salvaguarde la potestad de cada Estado para decidir sobre estas cuestiones, pero que resulte vinculante para todos, según distintas fuentes diplomáticas. Tanto la Comisión como los principales países quieren evitar que transcurra el verano –y con él un previsible aumento de los extranjeros que se lanzan al mar para buscar un futuro en Europa- sin haber ofrecido un paliativo a la crisis. Por eso los líderes discutirán en la cumbre de finales de mes de Bruselas para que el marco esté en vigor a finales de julio.

La reunión de ministros en Luxemburgo no ha logrado acuerdos concretos, pero ha encauzado el compromiso y al menos ha rebajado la tensión con que se inició el encuentro. "La solidaridad no puede ser voluntaria. Ya hemos visto en el pasado que los esquemas voluntarios no funcionan”, ha advertido el comisario de Interior, Dimitris Avramopoulos, que insta a los países a "dejar atrás los intereses nacionales”

Francia e Italia se habían enfrentado el día anterior por los cientos de inmigrantes que trataban de pasar a Francia y Austria desde Italia y que fueron frenados en la frontera. Los titulares francés, italiano y alemán de Interior han comparecido juntos para escenificar su acercamiento. “Tenemos que encontrar una solución que combine solidaridad y responsabilidad. Vamos a hablar más en los próximos días para consolidarlo”, ha explicado a la prensa el francés Bernard Cazeneuve.

Más lejos fue el ministro italiano, Angelino Alfano, que habló de un compromiso ya alcanzado para establecer cuotas vinculantes, algo que niegan España y otros países. Alfano compareció relajado junto a sus dos colegas después de haber llegado al encuentro con una actitud mucho más bélica. El italiano consideró las imágenes de cientos de inmigrantes retenidos en la frontera italofrancesa como “un puñetazo en la cara de Europa” e instó a evitar “la quiebra de Europa”.

El señuelo para aceptar el número de refugiados que propone el Ejecutivo comunitario –40.000 en dos años- consiste en acelerar los procesos de expulsión de quienes no reúnen las condiciones para pedir asilo. “Debe haber una política europea de inmigración y retorno; son las dos caras de una misma moneda”, ha asegurado el ministro español, Jorge Fernández Díaz, a la salida de la reunión. Solo el 39% de los extranjeros con una orden de expulsión salen de la UE, según datos de la Comisión Europea relativos a 2014.

España mantiene su postura contraria a las cuotas obligatorias –según el reparto de Bruselas le corresponderían casi 4.300 del total de 40.000- entre otros motivos porque ese esquema “puede generar un efecto llamada contraproducente”, en palabras del ministro. El resto de países contrarios al sistema vinculante (básicamente los países del Este más Portugal) se han reafirmado en su análisis, aunque la posibilidad de llegar a un pacto resulta hoy mayor que hace una semana.

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