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Centenares de personas se manifiestan en Quito contra Correa

La protesta se produce por el rechazo a los últimos impuestos anunciados por el presidente, especialmente la tasa a las herencias

Cientos de manifestantes salen a las calles en Quito.
Cientos de manifestantes salen a las calles en Quito.

El lunes por la noche volvió a la memoria de los quiteños el grito de descontento de los Forajidos, aquellos ciudadanos que se autoconvocaron en 2005 para pedir la dimisión del presidente de la época, Lucio Gutiérrez. El plantón de esta noche fue en el mismo lugar, la tribuna de los Shyris, en el norte de ciudad, donde ahora funciona la sede del partido de Gobierno, Alianza País. Centenares de quiteños salieron espontáneamente a la calle con cacerolas y carteles en los que se leía: "Fuera, Correa, fuera" y el rechazo a los últimos impuestos anunciados por el presidente, entre ellos la tasa a las herencias. Una de las manifestantes fue María Sol, una mujer de 45 años que llegó con su esposo y la bandera de Quito dijo: "Vine pensando en mis hijos, sabe yo me dedico al campo y he trabajado muy duro, pero ahora resulta que no podré dejarles a mis hijos todo lo que trabajado por ellos. Ya basta".

Los manifestantes acordaron la concentración por redes sociales y se citaron a las 17.00 horas, pero una hora antes llegaron los simpatizantes del Gobierno, que portaban sus banderas de color verde fosforescente y gritaban consignas como "¡Uh, ah, Correa no se va!". Durante todo el plantón hubo insultos y disputas de lado y lado por hacerse con la tribuna de la avenida y al final se la dividieron, haciendo una analogía de la polarización que existe en el país.

Un contingente de 250 policías se puso en la mitad de los bandos para mantener el orden público y pasadas las 20:00 horas llegaron los ministros de Estado para apoyar al jefe del Ejecutivo, que justo este lunes viajó a Bélgica para asistir a la Cumbre de la UE-Celac. Los titulares de Cultura, Salud, Justicia e Interior, y algunos asambleístas del oficialismo se despojaron de sus cargos e increparon a los manifestantes contrarios al régimen con frases como "pelucones chiros", "paguen sus impuestos", "explotadores de los trabajadores", "golpistas"...

Es la segunda expresión de descontento en una semana que ocurre frente a la sede del partido gobiernista en Quito

El ministro de Interior, José Serrano, dijo: "Yo estoy aquí como ciudadano, pedí licencia desde las ocho de la noche y estoy haciendo uso de mi licencia y obviamente estoy con mi equipo de seguridad porque usted sabe que hay gente que no me quiere". Ante la respuesta de qué opina de la expresión de descontento en la calle dijo: "Yo creo que es una acción democrática, siempre y cuando no haya reacciones, ya tenemos una compañera de Alianza País a la que le rompieron la cabeza".

Es la segunda expresión de descontento que ocurre frente a la sede del partido gobiernista en Quito. La anterior fue el jueves pasado, pero no fue tan numerosa. Muchos de los asistentes de esta noche aseguraron que seguirán saliendo a la calle. "Voy a venir hasta que caiga el Gobierno", dijo una mujer que cargaba un cartel con la frase: "Me declaro en rebeldía". "No estoy a favor de este señor (el presidente), la gente que le apoya es pagada", añadió y se unió al grito de "sanducheros", apelativo con el que los opositores atacan a los partidarios del Gobierno porque suelen recibir un pequeño refrigerio tras las concentraciones oficialistas.

La expresión de descontento también tuvo eco en otras ciudades del país, como Guayaquil, Cuenca y Galápagos.

Los impuestos contra los que protestan todavía son proyectos de ley, de los que el presidente Rafael Correa habló durante el informe a la nación del pasado 24 de mayo. Los esfuerzos del Gobierno desde entonces se han centrado en aclarar que los nuevos tributos no afectarán a la clase media, incluso la noche del pasado domingo se transmitió en cadena nacional un diálogo del presidente con tres economistas reconocidos y pese a los cuestionamientos de sus interlocutores, el mensaje final de Correa fue: "Queridos ecuatorianos, primero los pobres, primero un país más equitativo, no tener miedo, tener fe".