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David Usupashvili | Presidente del Parlamento de Georgia

“Si Georgia entrara en la OTAN y en la UE, la región se salvaría del desastre”

"La UE debe desarrollar una estrategia clara para frenar las agresiones de Moscú", afirma

El presidente del Parlamento de Georgia, David Usupaschvili.
El presidente del Parlamento de Georgia, David Usupaschvili.

Vladímir Putin no se contentará con controlar el este de Ucrania. Moscú pretende seguir expandiendo sus áreas de influencia hasta lograr un pasillo entre Asia y Europa y, por ello, el Gobierno de Georgia siente que la presión sobre su territorio se ha incrementado a raíz de la crisis en el Donbas ucranio. Esta es la tesis que defiende David Usupashvili, presidente del Parlamento de Georgia, que este viernes ha visitado Madrid. Por ello, se muestra comprensivo con que el proceso de integración europea se haya ralentizado. Incluso acepta que la apertura de fronteras, objetivo capital para Tbilisi, se retrase "unos meses más". La prioridad es que "la Unión Europea ponga freno a la agresión de Rusia". 

Pregunta. ¿Cuáles deben ser las conclusiones de la cumbre de Riga [entre la UE y seis países de Europa del Este: Ucrania, Moldavia, Georgia, Azerbaiyán, Armenia y Bielorrusia] para que la sientan como un éxito?

Respuesta. Creemos que se tomarán decisiones importantes que acercarán a Georgia a la UE. Sin embargo, entendemos que hay una serie de asuntos importantes para los Estados miembros en los que quieren ver avances. Lo principal para Georgia es conseguir la liberalización de visados. Queremos que este proceso finalice cuanto antes, pero probablemente necesitaremos algunos meses más para cumplir con los requisitos de Bruselas. Aunque la UE afirme que trata a cada país individualmente, el estado de la región afecta. Algunos Gobiernos europeos equiparan la situación en Ucrania y en Georgia. Sabemos que Kiev tiene problemas con el control de las fronteras, y nosotros hemos tenido problemas en las zonas ocupadas [por Rusia]. Pero, como los conflictos en Georgia no son nuevos, estamos preparados para negociar. Nos encantaría llegar a un acuerdo pronto, pero si tenemos que esperar un par de meses, podemos vivir con ello.

P. Hasta la cumbre de Vilna en 2013, el partenariado con los países del Este parecía ser un proyecto en expansión. Esta cumbre finaliza con una leve referencia al derecho de adhesión de Georgia. ¿Lo considerará la población un compromiso débil?

R. Somos gente realista. Y sabemos que ni todos los deseos se hacen realidad ni todos los sueños se cumplen de forma inmediata. La guerra en Ucrania ha cambiado las prioridades de la comunidad internacional. Entendemos que el objetivo número uno sea frenar la agresión rusa. Asuntos como la ampliación de la UE, aspectos económicos o humanitarios se han postergado. No diría que los georgianos se sentirán decepcionados con la cumbre de Riga. Nos gustaría ver que la comunidad internacional tiene una estrategia clara para lidiar con el agresor, Rusia. Esta es nuestra prioridad número uno. Otros asuntos pueden discutirse en otras cumbres, dentro de un año o de dos, siempre y cuando el objetivo fundamental se resuelva de forma satisfactoria.

P. ¿Cree que la UE está respondiendo a este conflicto de forma satisfactoria?

R. Lo está haciendo mejor que con la agresión que sufrió Georgia en 2008. Rusia ocupó territorios [Osetia del Sur y Abjazia], e incluso bombardeó ciudades, y Moscú nunca negó las operaciones militares, como hace ahora en Ucrania. En ese momento, la UE y Estados Unidos realizaron duras declaraciones en un primer momento, pero con el paso del tiempo se diluyeron. Ahora se ha dado un paso más en la respuesta a Rusia. Aunque sigue siendo insuficiente. Las decisiones se toman de manera lenta. Y en Moscú directamente toman las decisiones que creen oportunas, como se hace en una dictadura, y por eso necesitan menos tiempo. Georgia insta a la comunidad internacional a acelerar las decisiones estratégicas, incluyendo la adhesión de Georgia a la OTAN. Este asunto evoluciona de forma más lenta de lo que quisiéramos. En 2008 se nos prometió que seríamos miembros de la Alianza. Y mientras debatimos si una determinada acción puede provocar más a Rusia, ellos ya están tomando decisiones.

P. Rusia ha amenazado con una fuerte reacción a esta cumbre. ¿Esta advertencia está influenciando a la UE?

R. Probablemente sí. Es natural que Europa sea cautelosa en sus actos y quiera calcular mejor cuál puede ser la reacción de Moscú. Sin embargo, no creo que sea una influencia decisiva que esté realmente determinando a la UE.

 P. ¿Está la UE cambiando su estrategia en el este de Europa debido al fracaso en Ucrania?

R. Desde nuestro punto de vista, la UE está definiendo su nueva estrategia. Esperamos que la ampliación de la UE vuelva a ser esencial. El concepto de una zona gris entre Rusia y la UE, con una serie de países con influencias tanto de Moscú como de Bruselas, está equivocado. Porque esas zonas grises no durarán siempre. Especialmente cuando vemos que Rusia no respeta las normas de la comunidad internacional. Es una realidad para Europa que Moscú llegará hasta el lugar en el que la UE y la OTAN paren su ampliación. Es una batalla entre civilizaciones. Aquí Occidente debe ser más fuerte y continuar con la ampliación. 

P. ¿Cómo ha cambiado la guerra en Ucrania sus relaciones con la UE?

R. Se han intensificado, no siempre en una dirección positiva. Ha aumentado la atención que se presta a la región. Los recursos están siendo destinados a Ucrania y entendemos que deba ser así. Pero si no existiera una crisis en Ucrania, Georgia obtendría más recursos.

P. ¿Los acuerdos a los que Rusia ha llegado recientemente con Osetia del Sur y con Abjazia suponen una nueva amenaza para Georgia?

R. Georgia está en constante riesgo desde nuestra independencia de Rusia. Desde entonces, Moscú ejerce presión sobre nuestro territorio. Y esa presión ahora se ha incrementado. No creemos que el este de Ucrania, la región del Donbas, sea el objetivo final de Rusia. Como tampoco lo fueron Osetia del Sur o Abjazia. Rusia quiere lograr conectar Armenia, donde tiene bases militares, con Osetia del Sur. Este pasillo de unos 60 kilómetros le permitiría unir Asia y Europa. Si Rusia se impone en esta franja, controlaría todo entre ambos continentes. Por ello creemos que para la UE y para la OTAN sería positivo aceptar a Georgia. Así, no solo Georgia, sino esta región política, se salvaría del desastre.

P. En este contexto, el 31% de los georgianos prefiere unirse a la Unión Eurasiática que a la Unión Europea, según una encuesta reciente. Esto era impensable hace poco.

R. Tengo algunas reservas con esta encuesta. En georgiano, Unión Europea y Unión Eurasiática suenan de forma muy parecida. Si hubieran preguntado por un acercamiento a Rusia, en lugar de a la Unión Eurasiática, el resultado habría sido distinto. Los partidos prorrusos obtienen en las elecciones del 5% al 10% de los votos. Es cierto que hay un ligero incremento en el sentimiento prorruso debido a una serie de factores: un proceso de integración lento, que disgusta a mucha gente, o la lenta aparición de resultados concretos, como la liberalización de visados. Pero yo no exageraría el significado de estas cifras. En cualquier caso, para mucha gente el acercamiento a la UE y a Rusia no tiene por qué ser un proceso excluyente.

P. ¿Está influyendo la proliferación de medios de comunicación rusos en Georgia en el aumento de este sentimiento prorruso?

R. La propaganda siempre influye. Cuanto más intensa sea, su efecto es mayor. Sin embargo, me preocupa más el efecto de la propaganda en Europa porque Georgia ha vivido muchas tragedias originadas por Rusia. La propaganda que llega a Europa sobre los peligros de actuar en contra de Moscú por las represalias que pueda tomar, o respecto a quién está detrás del Gobierno de Ucrania, o quiénes son los georgianos... este es el mayor peligro.