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El fiscal concluye la identificación de las 150 víctimas de Germanwings

Los certificados de defunción serán enviados a los familiares a la espera de qué hacer con los restos y trazas de los fallecidos

Trabajos de rescate de cadáveres de las víctimas.
Trabajos de rescate de cadáveres de las víctimas. Reuters

Los trabajos para identificar los restos o pruebas de ADN de las 150 personas fallecidas la catástrofe aérea de los Alpes del pasado 24 de marzo concluyeron la pasada semana, por lo que los familiares recibirán finalmente el correspondiente certificado de defunción. El fiscal de Marsella, Brice Robin, ha señalado que ya han sido firmados los permisos de inhumación. Fuentes judiciales advierten, no obstante, que “no existen apenas restos como tales”.

Nueve días después de la catástrofe provocada por el copiloto Andreas Lubitz, la fiscalía de Marsella ya anunció que habían sido aislados 150 muestras de diferentes personas, pero que el análisis para determinar con precisión a quién correspondían se prolongaría varias semanas. Además, los equipos de limpieza siguieron encontrando mínimos restos en el barranco donde se estrelló el Airbus A320 de Germanwings.

Mientras, los familiares de los fallecidos, medio centenar de ellos de nacionalidad española, enviaron a los investigadores muestras de ADN para cotejar con las recogidas en el lugar del siniestro. En pocos días, los técnicos lograron la identificación de los 150, pero en algunos casos las trazas eran mínimas y, además, debían aportar al juzgado todos los elementos disponibles para evitar dudas.

La semana pasada, el fiscal Robin escribió a los familiares para anunciarles que en breve recibirían los certificados de defunción. Para ello, reunió a una comisión de una decena de expertos de los laboratorios que han intervenido, forenses, gendarmes e investigadores. También acudieron un representante de la Audiencia Nacional de España y otro de Alemania.

En algunos casos, los participantes llegaron incluso a votar la identificación dados los escasos elementos que había para la certificación. Los representantes español y alemán asistieron como observadores, sin derecho a voto.

"Desgraciadamente, prácticamente no hay nada que entregar", comenta una fuente judicial consultada

Ahora, los familiares y los Gobiernos afectados tendrán que decidir qué hacer con los restos o trazas usados para la identificación. “Desgraciadamente, prácticamente no hay nada que entregar”, ha reconocido una fuente judicial consultada. Algunos familiares, ha añadido, se han planteado la opción de enterrar todas las pruebas en una fosa común o quemarlas en un lugar determinado, o junto a un monumento erigido al respecto.

A los pocos días de la catástrofe, el fiscal de Marsella ya envió a la Audiencia Nacional un certificado para señalar que no había habido supervivientes en el siniestro. Lo hizo para que las familias de las víctimas pudieran hacer ya algunas gestiones administrativas, pero el proceso ha culminado ahora con la emisión de los certificados de defunción.