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La ministra que convierte a Netanyahu en un moderado

Shaked, tachada de extremista por la izquierda israelí y los palestinos, titular de Justicia

La nueva ministra de Justicia isarelí, Ayelet Shaked.
La nueva ministra de Justicia isarelí, Ayelet Shaked. AFP

Benjamín Netanyahu lo intentó hasta el final, pero a menos de dos horas de que expirara el plazo para formar Gobierno, el primer ministro israelí dio su brazo a torcer hace una semana y aceptó designarla ministra de Justicia. Ayelet Shaked, de 39 años, encarna una de las aristas más radicales en el Ejecutivo sostenido por cinco partidos de la derecha y religiosos que la noche del jueves fue refrendado por la Knesset en una accidentada votación.

Shaked es la única diputada del partido nacionalista religioso Hogar Judío, defensor de los intereses de los más de 500.000 colonos judíos asentados en Cisjordania, y también el único miembro del grupo parlamentario que no se declara como judío ortodoxo. Su figura de ingeniera informática afincada en Tel Aviv, casada con un expiloto de la Fuerza Aérea y madre de dos hijos, más que activa en las redes sociales y los debates en televisión, integra una imagen política de modernidad junto a un discurso ultraconservador y contrario al proceso de paz vivamente criticado por la izquierda israelí y los palestinos.

Pero hasta una de sus más acérrimas rivales, la dirigente laborista Shelly Yachimocich, ha salido en su defensa ante los comentarios sexistas que han surgido tras su nombramiento. Por ejemplo, el exministro conservador Yosef Parirtzky escribió en su página de Facebook: “Por primera vez en Israel un titular de la cartera de Justicia puede figurar en los calendarios colocados en los talleres de automóviles”. “No comparto su ideología, y probablemente me enfrentaré a ella, pero el brote de machismo registrado en su contra me revuelve el estómago”, afirmó la antigua jefa de filas del centroizquierda israelí.

Ayelet Shaked no deja indiferente a la opinión pública. Incluso a líderes internacionales. El entonces primer ministro y hoy presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, la comparó con Hitler el pasado verano, poco antes de que estallara la guerra en Gaza. La diputada de Hogar Judío acababa de publicar en su página de Facebook un artículo de un dirigente de los colonos con frases como esta: “La madres de los mártires [combatientes enemigos muertos], que los envían al infierno con flores y besos, deben seguir los pasos de sus hijos”. La difusión del mensaje había sido amplificada por los medios en lengua árabe cuando, al día siguiente de la inserción del texto en Facebook, un adolescente palestino fue quemado vivo por un grupo de judíos radicales en represalia por el secuestro y asesinato de tres muchachos judíos en Cisjordania. El artículo despareció de la página de Shaked, quien aseguró más tarde que el texto había sido malinterpretado debido a un fallo de traducción del hebreo al inglés.

La nueva titular de Justicia llegará este viernes al despacho oficial acompañada por los escoltas que le ha asignado la Knesset tras haber recibido amenazas telefónicas y a través de las redes sociales, donde circula su fotografía con uniforme nazi. Para los movimientos de izquierda, su presencia en el ministerio representa una amenaza a la independencia del poder judicial. Como diputada ya defendió en la pasada legislatura una iniciativa para impedir que el Tribunal Supremo —considerado por los analistas israelíes como un contrapoder de corte liberal a los Gobiernos más conservadores— pueda seguir anulando leyes que hayan sido votadas por la Knessett. Yariv Oppenheimer, líder movimiento Paz Ahora, define así la llegada de Shaked a Justicia: “Es como si un ídolo hubiese entrado en el Templo”.