Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La oposición gana las segundas vueltas de este domingo en Bolivia

Los contrincantes de Morales obtienen cuatro gobernaciones, las más ricas del país

Elecciones Bolivia
Ciudadanos del departamento boliviano de Beni participan en la segunda vuelta de los comicios para elegir gobernador. EFE

La oposición boliviana ganó por una estrecha diferencia en Beni, su plaza fuerte situada en el oriente del país, y venció por un amplio margen en la sureña Tarija, sede de la industria gasífera, en los dos balotajes (o elecciones de segunda vuelta) que se realizaron en Bolivia este domingo y que cerraron los comicios subnacionales comenzados el 29 de marzo pasado. Con ello, el Movimiento al Socialismo (MAS) obtiene cinco gobernaciones, y la oposición cuatro, las más ricas e importantes del país, que incluyen, sorprendentemente, a La Paz, antes un bastión del oficialismo. Los reveses de este domingo confirman que este proceso electoral ha sido el menos exitoso para el MAS desde su llegada al poder en 2006.

Según los resultados preliminares de las dos segundas vueltas –que son las primeras de este tipo en la historia democrática del país–, en Beni Carlos Dellien, representante de Nacer, se impuso a Alex Ferrier, del MAS, por una estrecha diferencia: 50,4% frente a 49,6%. Nacer representa el voto opositor desde que, diez días antes de la primera vuelta, el partido del candidato favorito, Ernesto Suárez, fue eliminado por una controvertida decisión del tribunal electoral, el cual aplicó una ley que sanciona a las organizaciones políticas con la suspensión de su entidad jurídica por difundir encuestas electorales no autorizadas. En respuesta, Suárez fusionó su partido con esta pequeña agrupación local y logró que el candidato que designó, Dellien, saliera segundo y lo suficientemente cerca de Ferrier como para forzar una segunda vuelta. Apenas un mes después, logra superarlo, aunque por una diferencia muy estrecha, lo que puede crear complicaciones durante el recuento oficial de los votos, en un momento en que la desconfianza en el tribunal electoral se ha disparado –en especial después la aplicación de la sanción contra Suárez, que este describió como una maniobra del oficialismo–.

Hasta ahora el resultado confirma que en Beni, considerada la región más conservadora del país, nunca ha vencido un representante del partido del presidente Evo Morales. A diferencia de lo ocurrido en el oriente, en Tarija la oposición triunfó con holgura. Adrián Oliva, que igual que Dellien representa en su región a la coalición opositora nacional Unidad Demócrata, superó ampliamente (61% frente a 38%) al candidato oficialista Pablo Canedo. Oliva también había logrado el primer puesto en la primera vuelta, pero no pudo definir entonces por la falta de una pequeña cantidad de votos.

Igual que los otros candidatos opositores que superaron al MAS el 29 de marzo, los ganadores en esta jornada obtuvieron el favor popular concentrándose en criticar las gestiones de las autoridades oficialistas que los antecedieron, lo que les permitió generar el “voto castigo” de unos electores que, por otra parte, y excepto en Beni, siguen respaldando mayoritariamente al presidente Morales, pero se sienten desilusionados por la forma de obrar de su partido y los dirigentes de éste. Como sintetizó el vicepresidente Álvaro García Linera en una entrevista con este diario, hace un par de semanas, el problema electoral que tiene el grupo gobernante es que “el evismo es mucho más fuerte que el masismo”.