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Arabia Saudí acaba su ofensiva militar en Yemen y se centra en el terrorismo

Riad había anunciado poco antes el despliegue de una fuerza terrestre de élite

Un hombre en su casa destruida por un bombardeo, este lunes en Saná (Yemen).
Un hombre en su casa destruida por un bombardeo, este lunes en Saná (Yemen). REUTERS

Arabia Saudí anunció en la noche de este martes el fin de sus bombardeos en Yemen porque, según el Ministerio de Defensa, la Operación Tormenta Decisiva ha conseguido sus objetivos. El comunicado, leído por un locutor en la televisión estatal saudí, mencionaba entre estos la destrucción de las capacidades balísticas de los rebeldes Huthi y haber acabado con las amenazas para el reino y sus vecinos. El texto, en nombre de la coalición árabe que ha apoyado la campaña militar, también añade que a partir de ahora inicia la Operación Restaurar la Esperanza, centrada en la seguridad interna, la lucha antiterrorista y un proceso político en Yemen.

Los observadores interpretan el giro como una reorientación estratégica ante el fracaso de los bombardeos aéreos que no han logrado la rendición de los rebeldes yemeníes y estaban causando numerosas víctimas y daños materiales. Los ataques de este martes dejaron al menos una treintena de muertos, con lo que el total ronda el millar desde el inicio de la operación el pasado 26 de marzo. Uno de los bombardeos iba dirigido a un puente en la provincia de Ibb por el que pasaban rebeldes Huthis, según han afirmado algunos residentes. Murieron al menos 20 personas, la mayoría civiles. El segundo ataque se dirigió contra un edificio de seguridad en la ciudad de Haradh, cerca de la frontera yemení con Arabia Saudí, y en él murieron 13 civiles y siete soldados.

Ahora, el nuevo enfoque va a incluir esfuerzos diplomáticos y políticos en paralelo a las acciones militares, según explicó el portavoz militar saudí, el general Ahmed Asiri, quien dio a entender que no se trata de un alto el fuego.

“La coalición va a seguir impidiendo que los milicianos Huthi se muevan o inicien operaciones dentro de Yemen”, precisó Asiri, quien también dijo que va a mantenerse el bloqueo marítimo de los puertos yemeníes.

Según el portavoz, la decisión de poner fin a los bombardeos se ha tomado “a petición del Gobierno legítimo de Yemen encabezado por el presidente Abdrabbo Mansur Hadi”. Fue también Hadi, ahora refugiado en Arabia Saudí, quien formalmente solicitó el respaldo de ese país cuando tras escapar de los Huthi y refugiarse en Aden, vio como los rebeldes amenazaban con tomar esa ciudad portuaria. Sin embargo, Al Hadath, el canal de información continua de Al Arabiya, aseguraba que el cese de la campaña aérea había sido fruto de una iniciativa de Omán, la única monarquía de la península Arábiga que no participaba en la operación militar.

En cualquier caso, el objetivo es relanzar el diálogo político basado en la iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo y de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. En esta nueva fase, se contempla además la entrega de ayuda humanitaria y la lucha contra el terrorismo. Irán encomió el paso dado y, a través de un comunicado de su portavoz de Exteriores, Marzieh Afkham, expresó su deseo de que todas las partes implicadas resuelvan la crisis por la vía diplomática.

Con anterioridad, el rey Salmán había ordenado a la Guardia Nacional que se sumara a las operaciones militares contra los rebeldes yemeníes. Inicialmente se temió que el recurso a esa fuerza de élite e independiente del Ejército fuera el preludio de una eventual ofensiva terrestre. Sin embargo, a la luz del anuncio hecho anoche, su misión parece ser reforzar los 1.500 kilómetros de frontera común.

“La activación de la Guardia Nacional y el fin de los bombardeos parecen indicar que ahora el proceso se encamina hacia unas conversaciones de paz y los saudíes se están preparando para cualquier posible reacción por parte de los Huthi”, interpreta Theodore Karasik, un analista de Dubái especializado en asuntos político-militares del Golfo.

El multimillonario príncipe Alwaleed Bin Talal felicitó a las autoridades por el éxito de la campaña y anunció en Twitter que va a regalar 100 coches de lujo Bentley a los pilotos saudíes que han participado en ella.

Además de encabezar la campaña contra los Huthi en Yemen, Arabia Saudí también forma parte de la coalición de EE UU contra el Estado Islámico, aunque como el resto de los países árabes sólo bombardea posiciones de ese grupo en Siria, no en Irak. En los últimos meses, se han producido varios incidentes, aparentemente inconexos, de ataques a ciudadanos occidentales y a policías en Riad, la capital saudí, y en la Provincia Oriental.

El Ministerio de Exteriores de España considera que “el riesgo de ataques contra objetivos occidentales, incluidos los españoles, es muy alto”. Por lo tanto, desaconseja viajar a Arabia Saudí salvo por razones de necesidad. En concreto, recomienda evitar las zonas fronterizas con Irak, Yemen y Jordania, así como los desplazamientos a la Provincia Oriental. Estados Unidos, por su parte, cerró sus consulados durante una semana el pasado marzo.