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Al menos seis muertos en un atentado suicida en Damasco

El frente Al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, asume la autoría del ataque

Imágenes del autobus atacado, después del atentado. REUTERS-LIVE

Al menos seis personas han muerto y 20 han resultado heridas, 12 de ellas de gravedad, en un atentado contra un autobús de peregrinos libaneses en un barrio céntrico de Damasco. El frente Al Nusra (filial de Al Qaeda en Siria) ha asumido su autoría. En el autobús viajaban peregrinos chiíes de la asociación Los admiradores de Husein. El vehículo inició su trayecto en Bourj El Barajne, barrio de la periferia sur de Beirut, cuyos pasajeros se dirigían a visitar los lugares santos chiíes en Damasco.

Tras cerca de cuatro años de conflicto sirio, que se ha cobrado más de 220.000 vidas, esta es la primera vez que los yihadistas hacen de civiles libaneses el blanco de sus ataques. En el último año, los avances del Ejército sirio sobre rebeldes y yihadistas han logrado expulsarles del corazón de la capital y de sus alrededores, reduciendo los ataques con coche bomba. El último atentado con coche bomba se remonta a octubre de 2013. También perpetrado por Al Nusra. Causó 40 muertes a la salida de una mezquita en la periferia de Damasco. Ese año fallecieron 199 personas víctimas de atentados usando vehículos plantados con explosivos en la capital.

Entrevistado por la cadena libanesa Al Jedid, Fadi Kheireddine, organizador del viaje, ha asegurado que su compañía realiza este trayecto semanalmente. “En el autobús iban 55 personas. Fuimos primero a la mezquita Saida Rukaya y de allí nos dirigíamos a Saida Zeinab. En el camino se produjo la explosión en la cabeza del autobús. Una masacre”, declaraba frente a los restos calcinados del vehículo.

Esta es la primera vez que los yihadistas hacen de civiles libaneses el blanco de sus ataques

Damasco cuenta con dos de los lugares santos chiís más emblemáticos para la confesión a los que cada año se dirigen miles de peregrinos, la mayoría libaneses y también iraníes. En el centro cristiano de Damasco se encuentra la mezquita Saida Rukaya, venerada por la escisión musulmana chií. Más importante y visitado es el mausoleo de Saida Zeinab, hija del califa Alí y nieta del profeta Mohamed, a 12 kolómetros de Damasco.

Poco después del atentado de hoy, Al Nusra ha difundido a través de su cuenta en Twitter imágenes de un joven saudí, de nombre Abu al-Ezz al-Ansari, reclamando la responsabilidad de la operación suicida. La agencia nacional de noticias siria, Sana, ha hecho público un comunicado desmintiendo que se tratara de un atentado suicida. “La carga explosiva pesaba cinco kilos y fue detonada a distancia. Otra carga similar encontrada en una bolsa de plástico en el suelo del autobús está siendo desactivada”, rezaba el comunicado. Michel Suleimán, expresidente libanés, ha condenado el atentado que comparaba el reciente perpetrado en Egipto y llamaba a la unión de los árabes para luchar contra el terrorismo.

El ataque llega un día después de que Hasan Nasralá, líder de la milicia chií Hezbolá y aliada del régimen sirio, arremetiera en un discurso televisado contra Israel y los yihadistas asegurando que el “eje de la resistencia” compuesto por Siria, Irán y Hezbolá continuará su lucha contra los terroristas. El mausoleo de Saida Zeinab se ha convertido en el símbolo de la sectarización religiosa de la guerra siria. El afán de protegerlo ante el avance rebelde fue la razón que Hasán Nasralá expuso cuando en abril de 2013 admitió su injerencia en el conflicto. La milicia defendió conjuntamente con el Ejército sirio el mausoleo de los ataques rebeldes y recuperaron sus alrededores hace un año, y actualmente se encarga de la protección del lugar.

“Vengo cada año. Esta es la tercera vez desde que empezara la guerra”, contaba a EL PAIS Abir Bzeih , peregrina chií libanesa de 30 años a las puertas del mausoleo de Saida Zeinab el pasado mes de noviembre. “No tenemos miedo y nuestra fe nos protege. Seguiremos regresando a pesar del peligro” añadía junto a otras 57 libanesas que hacían el viaje desde Dahie, periferia chií de Beirut y feudo de Hezbolá.