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La ONU condena la muerte del cabo español sin fijar responsabilidades

El cadáver del casco azul, de 36 años y que esperaba un hijo, será repatriado hoy a España

LA POSICIÓN 4-28, LA MÁS COMPLICADA DEL CONTIGENTE ESPAÑOL.  En la imagen, el convoy israelí atacado por Hezbolá. reuters / atlas

La ONU ha condenado hoy la muerte del casco azul español Francisco Javier Soria Toledo en el sur del Líbano sin mencionar al responsable de los hechos, aunque ha anunciado una investigación para aclarar, como reclama España, si fue por fuego israelí o de la milicia libanesa Hezbolá. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en una reunión de urgencia, ha analizado la cuestión durante dos horas y al final ha dado a conocer unos "apuntes a la prensa", menos formales que una declaración oficial. El cadáver del cabo, que llevaba en Líbano desde el pasado noviembre, aunque era la segunda vez que participaba en esta misión de la ONU, será repatriado hoy a España. Está previsto que llegue esta tarde a la base de Morón de la Frontera (Sevilla).

El militar español, encuadrado en la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL), perdió la vida este miércoles en el sur del país al resultar alcanzado por un proyectil lanzado por el Ejército de Israel en represalia por un ataque de la milicia que se produjo ese mismo día y en el que fallecieron dos soldados israelíes y otros siete resultaron heridos.

Entre las misiones de la FINUL se encuentra la de vigilar la llamada línea azul, delineada por la ONU para certificar la retirada israelí del sur de Líbano en el año 2000. El casco azul español prestaba servicio en la posición 4-28 —un destacamento de la FINUL con más de medio centenar de militares—, cuyas coordenadas son plenamente conocidas por el Ejército israelí, en las proximidades de la aldea de Ghayar, dividida entre Líbano e Israel. El militar se hallaba solo en una garita, realizando funciones de centinela, por lo que fue el único miembro del contingente alcanzado por el proyectil.

El cabo Francisco Javier Soria.
El cabo Francisco Javier Soria.

"Los miembros del Consejo de Seguridad condenan en los más duros términos la muerte de un casco azul español de FINUL, que ocurrió en el contexto del intercambio de fuego a lo largo de la línea azul", dice la declaración a la prensa dada por el consejo.

El texto ha sido leído por el embajador chileno ante la ONU, Cristián Barros, cuyo país preside este mes el Consejo de Seguridad, y, como de costumbre, no ha habido apenas declaraciones adicionales fuera del guión. Consultado por los periodistas sobre quién pensaba el Consejo de Seguridad que era el responsable de la muerte, Barros ha dicho que el tema se había analizado en "largas discusiones" y que en las próximas horas se divulgará un comunicado.

En términos parecidos se ha expresado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en una declaración escrita distribuida por su oficina de prensa en la que se declara "profundamente preocupado por el grave deterioro" de la situación en el sur de Líbano. Ban, agrega la declaración, "lamenta profundamente que un casco azul de la FINUL sufriera graves heridas que resultaron en su muerte", y también expresa su pésame a la familia y al Gobierno y el pueblo de España.

El Gobierno español ha informado en Madrid de que la muerte de Francisco Javier Soria Toledo, de 36 años, casado y que estaba a punto de ser parte, se produjo en un ataque israelí en respuesta a otro de Hezbolá, y dijo que las autoridades de Israel han expresado su disculpa por lo sucedido. El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Liberman, llamó a su homólogo español, José Manuel García-Margallo, para transmitirle sus condolencias y responsabilizó a la milicia chií y al Gobierno libanés por no impedir los ataques contra Israel desde su territorio.

Oficialmente, distintos portavoces de la ONU solo han indicado que se está llevando a cabo una investigación sobre los hechos. El portavoz de la FINUL, Andrea Tenenti, ha dicho a una emisora israelí que el militar español murió "en el curso" de los incidentes que enfrentaron a Israel y Hezbolá, y ha añadido que se están investigando las circunstancias.

"La causa de su fallecimiento es imprecisa aún y prosiguen las investigaciones", ha afirmado el portavoz a la radio pública israelí. El Consejo de Seguridad se ha pronunciado sobre el tema después de recibir un informe del jefe del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU, Edmond Mulet, quien al llegar a la reunión también ha declarado a los periodistas que habría una investigación, sin establecer un plazo para sus conclusiones.

Por su parte, el embajador español ante la ONU, Román Oyarzun, en declaraciones a los periodistas después de que hablara Barros, ha reiterado que durante la reunión del Consejo, en la que participó, pidió "una investigación completa de los hechos".

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