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Un diario turco sufre amenazas por publicar las viñetas de ‘Charlie Hebdo’

La policía revisa el contenido de 'Cumhuriyet', que recibe presiones y duras críticas

Policías turcos en el exterior del diario 'Cumhuriyet'.

Cuando el reloj apenas pasaba de la medianoche en Turquía, vehículos blindados de la Policía rodearon la sede del diario Cumhuriyet, en pleno centro de Estambul. Los agentes, armados y protegidos por chalecos antibalas –según se puede apreciar en las imágenes grabadas por los trabajadores de la publicación- tomaban posiciones en el exterior del edificio y algunos penetraban en su interior. Una hora después, otro equipo policial detenía los camiones que salían de la imprenta cargados con los ejemplares de la edición de hoy para revisar su contenido, aunque “sin mostrar ninguna orden judicial”, asegura en su edición digital este diario turco, conocido por su defensa del laicismo y su oposición al Gobierno islamista moderado.

La razón: Cumhuriyet, como EL PAÍS y otros diarios del mundo, publica este miércoles una separata de cuatro páginas con viñetas del nuevo número de Charlie Hebdo, el primero tras los atentados de la pasada semana en París, y la policía pretendía comprobar si el diario turco publicaba alguna caricatura sobre Mahoma que pudiese ser considerada ofensiva. Finalmente, los camiones cargados de periódicos recibieron el permiso para proseguir su trabajo y Cumhuriyet llegó a los kioscos. Sin embargo, al mediodía, los agentes de policía continuaban apostados en torno a la sede del diario por motivos de seguridad.

Partes del nuevo número de Charlie Hebdo, que se publica este miércoles, han sido traducidas a 16 lenguas, incluyendo el árabe y el turco. Esta versión en turco es “la más importante”, según dijo el martes el redactor jefe de la revista satírica francesa, Gérard Biard, en rueda de prensa: “Turquía vive un periodo difícil y, allí, el laicismo está bajo ataque”.

Muestra de ello es que, en la separata en que se incluyen las viñetas, se decidió no publicar la portada de Charlie Hebdo en la que se ve a Mahoma derramando una lágrima mientras sostiene un cartel en el que se lee “Je suis Charlie”. En cambio, sí hay chistes sobre el presidente francés, François Hollande, el Papa o las matanzas de Boko Haram en Nigeria, además de artículos sobre las víctimas de la masacre. “Cuando preparamos la selección (de viñetas), prestamos atención a la sensibilidad religiosa, así como a la libertad de pensamiento, en línea con nuestros principios editoriales. No incluimos la portada de la revista después de muchas deliberaciones”, explicó el director de Cumhuriyet, Utku Çakirözer, en su cuenta de Twitter.

Con todo, dos de los columnistas del diario, Ceyda Karan y Hizmet Çetinkaya, sí que han apostado por publicar la portada en los espacios del diario reservados a sus reflexiones, algo que ha sido muy criticado por los medios islamistas y progubernamentales. Por ejemplo, el diario Yeni Safak, afín al Gobierno, tachó de “grave provocación” la publicación “sin censura” de estas caricaturas: “El diario Cumhuriyet se hará cómplice de una revista que insulta los valores sagrados y comete crímenes de odio contra los musulmanes”.

La Unión Nacional de Estudiantes Turcos (MTTB), de ideología islamista, también protestó durante la noche frente a las oficinas del diario en Ankara, y su líder, Ömer Nasuh Erdogan, acusó a Cumhuriyet de actuar “al servicio” de Estados extranjeros: “Claro que en Turquía todos los medios de comunicación son libres, pero sus publicaciones deben estar al servicio de la nación (sic)”.

Igualmente, trabajadores de Cumhuriyet han denunciado haber recibido cientos de amenazas anónimas. Por la mañana, algunos de los viandantes que pasaban frente a la sede del diario en Estambul proferían gritos en su contra, según informó CNN-Türk.

Las autoridades turcas han condenado el atentado contra Charlie Hebdo, pero al mismo tiempo han señalado que “las principales víctimas (de estas acciones) son los musulmanes”, por la “islamofobia” que despiertan, en palabras del primer ministro, Ahmet Davutoglu. Su presencia en la manifestación el pasado domingo en París en solidaridad con las víctimas de los ataques terroristas fue muy criticada por organizaciones como Reporteros Sin Fronteras, que recordó la presión a la que se enfrentan los periodistas en Turquía.

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