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“Convenceremos a Rusia de que somos parte de ella”

Purguín opina que el fin del conflicto entre secesionistas prorusos y Kiev "va para largo"

El líder separatista del Este de Ucrania Andrei Purgin.
El líder separatista del Este de Ucrania Andrei Purgin. CORDON PRESS

Andréi Purguín, el jefe del Consejo Popular (parlamento) de la autodenominada República Popular de Donetsk (RPD), opina que el nivel de confrontación bélica en el Este de Ucrania se ha calmado algo gracias a las conversaciones mantenidas con Rusia y Ucrania bajo la égida de la OSCE. Sin embargo, hasta ahora no ha habido avance sustancial en la resolución del conflicto que enfrenta a los secesionistas prorusos del Este y el gobierno de Kiev, afirma Purguín a este diario. "Va para largo", exclama.

Los insurgentes de provincias de Donetsk y Lugansk convocaron sendos plebiscitos de autodeterminación que se celebraron el 11 de mayo. En contra de lo que muchos pensaban, Moscú no acogió a esas provincias orientales como hizo con Crimea.

"No puedo reprochar a Rusia que no quiera una tercera guerra mundial", dice Purguín, de 42 años, considerado el ideólogo de la RPD y fundador en 2007 de una ONG de carácter autonomista, denominada "República de Donetsk", que fue acusada de separatismo y prohibida por los tribunales ucranianos.

Purguín considera que los acontecimientos en el Este de Ucrania son una "guerra civil" que enfrenta incluso a hermanos. La situación actual es de "equilibrio inestable". Ha disminuido el número y la envergadura de los enfrentamientos armados, que ahora son con armas ligeras y no pesadas, lo que es menos destructivo, pero no permite saber "quién disparó primero". El papel de la OSCE es limitado, pero útil, porque sus informaciones factuales neutralizan la propaganda.

No puedo reprochar a Moscú que no quiera otra guerra mundial"

Admite Purguín que la RPD no puede existir sin Rusia. "No podemos, ni tenemos intención de existir sin Rusia. Defendemos nuestra identidad local, pero esta identidad es parte de la identidad rusa y del mundo ruso. No vemos nada extraordinario en la dependencia de Rusia, aspiramos a ella y vamos a convencer a Rusia de que somos parte de ella", agrega.

"Rusia es un país con estructura federal compleja, con una larga experiencia como Estado, y el Estado es una máquina cínica", dice. "Rusia hace tiempo que es Europa y tiene muchos mecanismos parecidos a los de Europa", explica el ideólogo, refiriéndose a las discrepancias entre las declaraciones ajustadas a las normas del derecho internacional y las realidades sobre el terreno.

El líder insurgente no quiere revelar la identidad de las personas con las que trata en Moscú. "No voy a decir el nombre, porque no somos reconocidos y no debemos tener contactos oficiales, pero tenemos muchas consultas, una enorme cantidad de contactos a través de los cuales intentamos realizar nuestra política". ¿Se hallan esos contactos están en la administración presidencial en el Kremlin y contesta: "No es exactamente así. En el consejo de la Federación [la cámara alta del parlamento ruso] se ha creado una fundación [Comité de Apoyo Social a los Habitantes de Novorossia] y con ella nos relacionamos. Conversamos a través de la fundación. No hay contactos oficiales. Todo se hace sobre la base de la fundación".

La relación con Moscú se ha estructurado así "porque hay reglas y normas internacionales. Todo esto se prolongará durante muchos años y yo no puedo reprochar a Rusia que no quiera iniciar la Tercera Guerra Mundial", afirma. "Rusia se comporta con nosotros como un país europeo normal. Por una parte nos apoya y por otra, actúa según las reglas. Rusia nos ayuda en lo que puede en el sector civil", añade.

También les ayuda militarmente, pues de lo contrario no habría todo el equipo bélico que se ve por aquí, le digo. "Vladímir Vladímirovich (Putin) ha dicho abiertamente que no permitirá que se aniquile a sus compatriotas", contesta. "Si de convenciones internacionales hablamos, Ucrania se ha olvidado de muchas de ellas, tales como los derechos de los ciudadanos a los que no se puede bombardear y aniquilar".

Kiev quiere asfixiar nuestra economía, pero no vamos a rendirnos"

"Según las convenciones, Europa le dice a Ucrania que tiene derecho a matar y que mate y Rusia dice que sus tropas no pueden cruzar la frontera". Ante la observación de que Rusia despliega en la zona sus soldados sin señas de identificación, contesta: "Putin dice una única cosa importante, que no permitirán que aniquilen a sus compatriotas. A 5.000 de ellos ya no los pudo defender y otros 45.000 recibieron heridas graves". "Planteémoslo de otro modo, ¿estarían aquí esos camiones [los vehículos militares sin identificación que circulan por Donetsk] si los ucranianos no hubieran venido a aniquilarnos?", pregunta.

"Rusia está dispuesta a mantener largas conversaciones con Ucrania y Europa", afirma. Dejando aparte los aspectos militares, la tarea más urgente para los secesionistas es organizar el funcionamiento del territorio que controlan mientras Ucrania los "asfixia económicamente". "No vamos a rendirnos, buscamos esquemas para poner en marcha algunas empresas. Dialogamos con Rusia y, además Ucrania tendrá que hablar con nosotros", dice. Desde el territorio controlado por Kiev se suministra electricidad a Donetsk. Kiev podría cortarla, pero entonces se arriesga a que los insurgentes priven de carbón a la central térmica que suministra electricidad a la ciudad de Mariúpol, explica. "Estas interdependencias son muchísimas. Ucrania no puede cortarse una mano y sonreír simultáneamente, diciendo que no le duele".

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