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Australia, un aliado de primera fila en la coalición contra el yihadismo

El Gobierno envió a 600 militares a Oriente Próximo para combatir al Estado Islámico

Despliegue policial durante el secuestro en Martin Place, este 15 de diciembre en Sídney Ampliar foto
Despliegue policial durante el secuestro en Martin Place, este 15 de diciembre en Sídney AFP

Fiel aliado de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, Australia no ha sufrido jamás un atentado terrorista islamista en propia carne. El secuestro de más de una decena de personas este lunes en pleno centro de Sídney ha enfrentado a Australia con una realidad, la del extremismo islamista, hasta ahora ajeno al país.

En un movimiento sin precedentes, Australia elevó en septiembre el nivel de alerta terrorista a ‘Alto’, lo que significa que el riesgo de ataque es 'probable' y solo un nivel por debajo de ‘extremo’, que significa que el ataque es “inminente o ya se ha producido”. Esta es la cota más alta desde que se implantó este sistema de alerta en 2003.

En los últimos meses, una serie de operaciones policiales antiterroristas ha desatado la alarma. A mediados de septiembre, unos 800 agentes se desplegaron en los suburbios de Sídney y detuvieron a 15 personas de origen afgano presuntamente próximas al Estado Islámico y acusadas de planear un atentado en suelo australiano. Ese mismo mes, la policía abatió a un presunto terrorista en las afueras de Melbourne después de que hubiera apuñalado a dos agentes.

Las autoridades tomaron la decisión de aumentar el nivel de alerta antiterrorista pocas semanas después de que el Gobierno decidiera enviar a 600 miembros de las fuerzas armadas australianas a Oriente Próximo como parte de la operación contra el Estado Islámico. Unas 200 personas fueron enviadas a los Emiratos Árabes Unidos, incluyendo varios miembros de las fuerzas especiales australianas cuya tarea sería asistir a las fuerzas armadas iraquíes y a las milicias peshmergas del Kurdistán iraquí. El 3 de octubre, la aviación australiana se unió al despliegue militar en Irak para asistir a Estados Unidos en las operaciones aéreas para atacar posiciones del grupo extremista suní.

La participación de Australia en una operación militar liderada por Estados Unidos no es una excepción. El continente austral es un fiel aliado de Estados Unidos y envió tropas a Irak y Afganistán tras el 11 de septiembre. Pero a diferencia de otros aliados estadounidenses como España o el Reino Unido, Australia no sufrió las consecuencias de estas intervenciones en forma de ataques terroristas.

De hecho, Australia no ha sufrido ningún ataque terrorista desde noviembre de 1986, cuando un coche bomba estalló frente al consulado turco en Victoria, en un atentado orquestado por terroristas armenios. Sin embargo, un coche bomba estalló en la embajada australiana en Yakarta, Indonesia, en septiembre de 2004.

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