Peña Nieto trata de contener la crisis en Guerrero con un plan económico

El presidente detalla ayudas en el pago de impuestos y descuentos en peajes a Acapaulco

Peña Nieto durante su visita a Acapulco.
Peña Nieto durante su visita a Acapulco. Pedro PARDO (AFP)

Enrique Peña Nieto, presidente de México, ha puesto los pies en Guerrero por primera vez después de casi 70 días de la desaparición de los 43 estudiantes. Su visita no fue a Iguala, mucho menos a Ayotzinapa. El mandatario acudió la tarde de este jueves a Acapulco en donde anunció un plan económico para reactivar el turismo de la zona que ha venido en picada por la expansión del crimen organizado. El mandatario trata de paliar la crisis política que atraviesa el Gobierno federal con ayudas en el pago de impuestos, apoyos a las pymes, programas de empleo temporal y descuentos en las carreteras de peaje.

El presidente, en el momento más comprometido de su mandato, cuestionado por la falta de respuestas contundentes en la investigación sobre los estudiantes y la sospecha de que podría haber favorecido a una constructora en concursos públicos,  tenía previsto ir a Iguala el miércoles, cuando se anunció un nuevo de seguridad contra el narco en 36 municipios de los Estados de Guerrero, Michoacán, México y Morelos. La falta de seguridad impidió que el priísta se diera cita en la región, en donde la noche del 26 de septiembre la policía secuestró y después entregó a un grupo armado a los jóvenes normalistas. La visita a Acapulco estuvo bajo la vigilancia 1.300 elementos de la Gendarmería.

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En su discurso el presidente pidió un esfuerzo colectivo para “superar el dolor” que ha causado la desaparición de los estudiantes. “Son mucho más los guerrerenses que quieren paz, que quieren tranquilidad y orden en el Estado”, dijo Peña Nieto. La reactivación de una de las zonas turísticas más emblemáticas estará sustentada en el pago de impuestos diferidos; la creación de un fondo especial —que se desconoce a cuánto ascenderá— destinado a las pequeñas empresas en riesgo de quiebra; un amplio programa de empleo temporal con el que se espera beneficiar a 130.000 familias, y el descuento de un 50% en la carretera del Sol, la principal vía que conecta a Guerrero con el Distrito Federal.

El turismo en Acapulco ha sufrido un descalabro en el último año. Los vuelos nacionales y los internacionales han caído un 37% en los últimos siete años, mientras que la ocupación hotelera (en 2013 fue de apenas un 31%) está en uno de sus niveles más bajos de los cuatro años. Los homicidios dolosos en todo Guerrero, según cifras oficiales, han aumentado un 66% y los secuestros se han triplicado en la última década. “Guerrero es un referente de orgullo e identidad para México”, recalcó Peña Nieto.

La visita de Peña Nieto, demandada por la sociedad civil desde los primeros momentos de la tragedia en Iguala, fue alabada por el gobernador interino del Estado, Rogelio Ortega, quien expuso que los guerrerenses requieren de una recomposición del tejido social que se ha visto manchado por el crimen organizado. "Las crisis son oportunidades, veamos esto como una oportunidad", arguyó Ortega.

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El 'caso Iguala' ha causado una indignación sin precedentes en esta legislatura. Los últimos resultados de la investigación han desatado una serie de críticas entre la sociedad y los familiares, que aún son incrédulos sobre la versión de la fiscalía de que los cuerpos de los jóvenes fueron calcinados.

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