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El alcalde de Lisboa arrasa en las primarias socialistas de Portugal

Costa derrota al secretario general del partido y aspira a ganar las elecciones de 2015

Los candidatos en las elecciones primarias del Partido Socialista de Portugal, Costa (izquierda) Seguro, en un debate televisivo. Ampliar foto
Los candidatos en las elecciones primarias del Partido Socialista de Portugal, Costa (izquierda) Seguro, en un debate televisivo.

No hubo necesidad de esperar a los resultados oficiales. Los socialistas portugueses eligieron este domingo a su candidato a las elecciones generales de 2015. La disyuntiva era entre el secretario general del partido, António Seguro, y el alcalde de Lisboa, António Costa.

Poco antes de las 10 de la noche, Seguro anunció su dimisión como secretario general del partido y como portavoz del grupo socialista en la Asamblea de la República. No hubo ni que esperar a los primeros datos oficiales. Según, la información que manejaba cada candidatura, de los 20.000 primeros votos escrutados, el 70% eran para Costa. Poco después se confirmaba el dato: 68,9% de los votos para Costa y el 30,5% para Seguro.

Con esta estruendosa derrota de Seguro, y la intrínseca desautorización de la militancia, acaban cuatro meses de campaña en la que el Partido Socialista (PS) se fracturó en dos —este domingo en Braga hubo una pelea entre simpatizantes de uno y otro—. En la misma mañana de la votación, el equipo de Costa estuvo enviando mensajes SMS a su favor. El alcalde dijo que fue un lapsus, concretamente 15.000 lapsus con el siguiente texto. “Hoy no deje de votar. El PS necesita su apoyo. Si tiene dudas de donde ejercer su voto, llame al 808303001. Cuento contigo. António Costa”.

El presidente de la comisión electoral, Jorge Coelho, ordenó al equipo de Costa que dejara de enviar mensajes, aunque para entonces la maquinaria electoral de Costa ya había suspendido su campaña telefónica.

La pugna entre los dos candidatos acarreó un interés inusitado en este tipo de elecciones internas. Cerca de 250.000 personas se apuntaron para votar, de los que unos 90.000 eran militantes, mientras que el resto, simpatizantes. Cualquier persona registrada por Internet o por carta en las sedes del PS podía este domingo votar en las 700 urnas en todo Portugal y en varios países como China, Canadá, Brasil, Francia, Reino Unido, Bélgica, Alemania, Luxemburgo y Suiza.

El derrotado Seguro reconoció la victoria de su antagonista y se arrogó el mérito de organizar las primarias.“Fue una campaña memorable. A partir de ahora nada será igual en el partido socialista portugués ni en la política de Portugal”, dijo. "estas elecciones no fueron la derrota de nadie sino la victoria del PS", dijo Costa, que ganó en todos los distritos excepto en Baixo Alentejo y Guarda.

La victoria de Costa provoca un terremoto en el aparato del partido pues la dimisión de Seguro obliga a otras elecciones internas, esta vez para elegir a la dirección. También se deberá cambiar el grupo parlamentario, pues Seguro ejercía de portavoz del principal grupo de la oposición. Según anunció anoche, será un simple militante de base.

Consolado por su mujer y sus hijas, Seguro prometió trabajar para el partido y recordó los tres años difíciles en los que ha estado al frente del PS, en donde el Gobierno y hasta la dirección de la Comisión Europea (el portugués José Manuel Durão Barroso) pertenecían a la misma coalición conservadora, PSD-CD.

Su derrota también frena una de sus últimas iniciativas, un banco público para el desarrollo, y, sobre todo, una reducción de la Asamblea de 230 a 181 diputados. Ambas propuestas tenían la absoluta oposición del nuevo líder del Partido Socialista, el carismático António Costa.