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Crece la tensión entre Peña Nieto y Perry por la seguridad en la frontera

El gobernador de Texas critica la estrategia de política fronteriza del Gobierno mexicano en una carta al presidente Peña Nieto

Agentes de aduanas y marines patrullando la frontera con México
Agentes de aduanas y marines patrullando la frontera con México AP

El gobernador de Texas Rick Perry criticó el miércoles la estrategia de seguridad fronteriza del Gobierno mexicano e invitó al presidente Enrique Peña Nieto a que visitara Texas para observar el trabajo de la Guardia Nacional, dando una señal clave respecto a la dirección que quiere darle a este debate político, ahora con ribetes internacionales.

Perry envió una carta de dos páginas a Peña Nieto obtenida por EL PAÍS, donde responde a las críticas que hizo el presidente mexicano, quien aseguró que el despliegue de los soldados “no solo es desagradable, sino que condenable”.

La oficina del gobernador había difundido declaraciones la semana pasada donde insistió en que el gobierno de México no había enfrentado el flujo de niños no acompañados en ruta desde Centroamérica hacia Estados Unidos y que esperaba que en lugar de criticar, hubiera más cooperación.

Pero esto no pareció ser suficiente y este miércoles Perry dijo en la misiva que los comentarios de Peña Nieto “son particularmente preocupantes. Creo firmemente que nuestra prosperidad continuada depende de nuestro trabajo en colaboración para enfrentar los desafíos comunes en seguridad fronteriza, en lugar de marginar los puntos de vista legítimos de un lado. Nuestra asociación no puede avanzar si fallamos en reconocer que existen temas serios asociados con la falta de seguridad fronteriza en ambos lados de la frontera sur”.

Aunque en la carta el gobernador ensalza la relación cultural y comercial entre México y Texas, incluyó una fuerte crítica a la gestión del gobierno mexicano en seguridad e insistió en que la violencia de los carteles tiene invadida a la frontera y pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos en ambos lados. Asimismo invitó a Peña Nieto a visitar Texas para que vea el trabajo de la Guardia Nacional en el área.

“Nuestros desafíos actuales son parcialmente consecuencia del fracaso del gobierno mexicano para asegurar la frontera sur de la inmigración ilegal de niños no acompañados y otros individuos de América Central, además del despliegue adecuado de recursos para controlar el elemento criminal en México”, escribió Perry.

Además, el líder conservador le sugirió al presidente mexicano que “tomara los pasos necesarios” para asegurar la frontera de una manera en que se desalentaran las actividades ilícitas y se impulsara el comercio e inmigración legal.

El gobernador de Texas es uno de los potenciales candidatos republicanos para la elección presidencial de 2016 y la crisis humanitaria en la frontera, desatada por la llegada de miles de niños centroamericanos, ha catapultado su imagen en los medios de comunicación estadounidenses.

Perry ordenó el despliegue de la Guardia Nacional de Texas el mes pasado y ahora tiene en posición a cerca de 400 soldados en terreno. Se espera que durante las próximas semanas alcancen los 1,000.

“Continuaré actuando como sea necesario para cumplir con mis obligaciones constitucionales y cuando se trata de la seguridad de los ciudadanos de Texas, no seré disuadido por retórica de ningún tipo”, clamó el gobernador.