Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un padre de familia dedicado a la ayuda humanitaria

Llevaba solo tres días en Siria tratando de organizar la distribución de agua limpia y ropa

Encapuchados armados le pidieron que se metiera en el maletero de un coche

David Haines con su hija en una imagen de Facebook.
David Haines con su hija en una imagen de Facebook.

Llevaba solo tres días en Siria. Junto con otro voluntario italiano y un traductor y un conductor locales, se encontraban en Atmeh, junto a la frontera con Turquía, tratando de organizar la distribución de agua limpia, ropa y tiendas de campaña que una ONG francesa enviaba a los refugiados que llegaban a la zona. Entonces, según el relato del traductor, llegaron dos coches a toda velocidad, conducidos por encapuchados armados que pidieron a los dos europeos que se metieran en los maleteros de los coches.

Aquel día de marzo de 2013 comenzó la terrible cuenta atrás para David Haines, de 44 años, padre de dos hijas, que concluyó ayer con su presunto asesinato a manos de sus captores del Estado Islámico. Durante su año y medio de cautiverio, Haines vio cómo algunos otros prisioneros eran liberados tras pagarse su rescate.

Fue el caso del propio Federico Motka, su compañero italiano, apresado el mismo día que él y liberado en mayo de este año. El Gobierno británico aconsejó discreción a la familia y amigos de Haines sobre su situación. Pero a principios de este mes se vio a Haines al final del vídeo que recogía la decapitación del periodista estadounidense Steven Sotloff(el segundo al que asesinaban cante las cámaras), seguida de una amenaza, proferida por un encapuchado con acento londinense, a los gobiernos “que entren en esta alianza malvada con Estados Unidos contra el Estado Islámico”. No hubo respuesta a los mensajes desesperados lanzados por la familia, a través del ministerio de Exteriores británico, pidiendo que a sus captores que contactaran con ellos.

Haines sirvió durante 12 años en las fuerzas aéreas inglesas antes de dedicar los siguientes 15 al trabajo con ONG en distintas zonas de conflicto del mundo, desde la antigua Yugoslavia hasta Siria, pasando por Sudán del Sur. Nació en Holderness, en la región de East Yorkshire, al noroeste de Inglaterra, pero se crió en Perth, Escocia. Al salir de la escuela trabajó brevemente en Royal Mail, la empresa británica de correos, antes de alistarse a los 17 años, siguiendo los pasos de su padre, en el Ejército y trabajar en mantenimiento de aeronaves en las Fuerzas Aéreas. Con ellas participó en la misión humanitaria de la ONU en los Balcanes y, a finales de los noventa, comenzó su carrera en el campo de la ayuda humanitaria.

Haines se casó joven con su amor de la niñez, Louise, de la que más tarde se separó. Juntos tienen una hija, Bethany, de 17 años. Trabajando en los Balcanes, donde pasó más de cinco años, conoció a su segunda mujer, Dragana, croata, con quien se casó, vestido con la tradicional falda escocesa, en 2010. Se instalaron en Sisak, en Croacia central, donde ahora vive su viuda con la pequeña hija de ambos, de cuatro años. “David lo es todo para nosotras”, contaba Dragana, su viuda, en una entrevista a principios de este mes en el Daily Telegraph. “Nadie puede entender cómo nos sentimos. Mi hija me pregunta por él cada día”.

 

Más información