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La UE retrasa la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio con Ucrania

La decisión amplía el margen para la negociación en pleno alto el fuego en el Este del país

El comisario de Comercio, Karel de Gucht, este jueves en su comparecencia de prensa. Ampliar foto
El comisario de Comercio, Karel de Gucht, este jueves en su comparecencia de prensa. AFP

El presidente ucranio, Petró Poroshenko, celebró este viernes la nueva ola de sanciones europeas a Moscú y recordó que el Parlamento de Kiev se dispone a ratificar el próximo martes (al mismo tiempo que la Eurocámara) el tratado de libre asociación con la UE que el año pasado generó la crisis del Maidán y la salida del anterior presidente, Viktor Yanukóvich, con la consiguiente guerra civil en el este del país. Pero la aplicación del acuerdo se retrasa para dar oxígeno al diálogo con Rusia. El comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, anunció también este viernes al término de un encuentro en Bruselas con el ministro de Exteriores ucranio, Pavlo Klimkin, y el titular de Desarrollo Económico de Rusia, Alexei Ulyukayev, que el convenio de libre comercio entre la UE y Ucrania, cuya entrada en vigor se preveía para el 1 de noviembre, se pospone hasta 2016.

“Espero que para entonces, las tres partes [la UE, Rusia y Ucrania] hayamos alcanzado una solución. Esta decisión da margen; tenemos 15 meses más para discutir y no creo que haya problemas insuperables”.

Hasta que el pacto de liberalización comercial, muy criticado por Moscú, entre en vigor definitivamente, tanto los Veintiocho como Rusia extenderán las ventajas comerciales ya vigentes sobre los productos ucranios. “Hasta entonces, la Federación Rusa se compromete a no aplicar medidas proteccionistas”, explicó Ulyukayev tras la reunión.

“Me siento un miembro de pleno derecho de la familia que es Europa”, aseguró el presidente ucranio durante una intervención en el fórum de Estrategias Europeas de Yalta, que este año se celebra en Kiev por la anexión de Crimea a Rusia. El encuentro, al que este diario asiste invitado por la Comisión Europea, contó con su presidente, José Manuel Durão Barroso, y el comisario de Ampliación, Stefan Füle, en una demostración de apoyo de la UE al europeísmo de Kiev.

El presidente ucranio también declaró que la solución al conflicto en el este del país no puede ser militar, y apostó por el diálogo, incluso si el alto el fuego declarado el 5 de septiembre es “muy débil”. Este mismo viernes un grupo de soldados llegados al hospital militar de Kiev para visitar a unos compañeros heridos, explicaban que en Lugansk, donde estaban destacados, no se habían notado los efectos de ese alto el fuego. “Se sigue disparando con la misma frecuencia”, aseguraba uno: “Esto es todo una ficción”.

La noche anterior, según han confirmado las partes en conflicto, Ucrania y los rebeldes intercambiaron 67 prisioneros en la ciudad de Donetsk. De ellos, 36 eran soldados ucranios y 31 eran rebeldes (entre ellos algún ciudadano ruso) capturados durante los cinco meses de conflicto.

Poroshenko aseguró que el tratado de asociación con la UE servirá como mapa para las reformas que quiere introducir tras las elecciones legislativas del 26 de octubre. Ante una audiencia de políticos y empresarios, Poroshenko insistió en la necesidad de descentralizar la administración, desregular la economía para fomentar los negocios, y asegurar la paz en el este para atraer inversiones al país, en una penosa situación económica. Según fuentes de la UE, la caída del PIB podría superar el 7% este año, más de lo previsto hasta ahora.