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Los republicanos lamentan que Obama no actuara antes contra el Estado Islámico

La oposición da a entender que le concederá la autoridad a Obama para "entrenar y equipar" a la oposición siria

¿Demasiado poco, demasiado tarde, demasiado confuso? La estrategia esbozada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para “degradar y destruir” al Ejército Islámico en Irak y Siria ha sido recibida con cauto beneplácito por una oposición que llevaba tiempo reclamándole al mandatario demócrata una acción más decisiva en la región. Además, republicanos clave en el Congreso han lamentado la tardanza de un anuncio que también consideran sigue sin despejar muchas dudas.

“Un discurso efectivo no es lo mismo que una estrategia efectiva. Y aunque el presidente ha presentado un caso convincente para actuar, siguen abiertas muchas preguntas sobre la forma en que el presidente pretende actuar”, reaccionó rápidamente el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, al discurso pronunciado por el presidente demócrata sobre su visión de cómo acabar con el EI.

El líder republicano en el Congreso se felicitó por que Obama se haya “retractado” y que por fin “empiece a reconocer la grave amenaza” que supone el grupo extremista suní. Pero señaló su preocupación por lo mucho que se puede tardar en entrenar a las fuerzas iraquíes y la oposición siria, tal como ha solicitado el presidente en su discurso, “en momentos en que los avances territoriales del EI y su impulso deben ser detenidos y revertidos de inmediato”.

Otro “motivo de preocupación” para Boehner es el hecho de que Obama “parece considerar el esfuerzo contra el EI como una campaña terrorista aislada, en vez de lo que debe ser: un esfuerzo total para destruir a un enemigo que ha declarado una guerra santa contra América y contra los principios que defendemos”.

Para el senador también republicano John McCain, uno de los más vociferantes a la hora de exigir en las últimas semanas, meses y hasta años una acción más decisiva en Siria e Irak, el hecho de que Obama comparara la campaña contra el EI con las misiones antiterroristas realizadas en Somalia o Yemen “demuestran que el presidente no alcanza a comprender cuán seria es la situación”.

Todo ello cuando Obama “era el que cuando todo su equipo de seguridad nacional, incluida su secretaria de Estado (Hillary Clinton) decía que querían armar y entrenar (a la oposición siria) tomó la decisión unilateral de decepcionarlos”, criticó en la cadena CNN.

“Si el presidente no hubiera titubeado en 2011, cuando podríamos haber identificado a la oposición a Assad, podríamos haberles apoyado desde el principio”, coincidió la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del subcomité para Oriente Medio y el Norte de África de la cámara baja. La legisladora por Florida no perdió tampoco ocasión de recordar que el nuevo anuncio de Obama se produce a un año de que su Gobierno, “que tenía otra oportunidad de realizar ataques, después de que el asesino régimen sirio usara armas químicas, fracasara a la hora de actuar, haciendo que perdiéramos la iniciativa”.

“El presidente Obama no puede ser miope a la hora de tratar con Siria”, reclamó Ros-Lehtinen. “No podemos resolver el problema de Siria sólo con ataques limitados contra el EI”, también hay que tener una estrategia amplia para lograr que Assad deje de una vez el poder, insistió.

El presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ed Royce, consideró mientras tanto que el anuncio de Obama en la noche del miércoles “fue un comienzo, pero está por ver si la Administración, tras tanto rechazo y negación, desarrolla y ejecuta el compromiso sostenido que se necesita para destruir al EI mediante la creación de una coalición poderosa contra estos brutales yihadistas”.