Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El secuestro de un estonio dispara la tensión entre Moscú y Tallín

Estonia asegura que es un agente de aduanas. Rusia dice que es un espía

Un agente de seguridad estonio ha sido secuestrado por ciudadanos rusos en la provincia de Pskov, en el noroeste de Rusia. El Gobierno de Tallin ha anunciado que un oficial aduanero ha sido secuestrado en la frontera este viernes al intentar detener una actividad ilegal en el paso en el que trabajaba. Al mismo tiempo, Moscú ha enviado un comunicado, difundido por la agencia RIA Novosti, en el que asegura que ha detenido a un espía estonio que se encontraba en su territorio. Ambas informaciones se refieren al mismo ciudadano estonio. El Gobierno estonio ha convocado al embajador ruso en Tallín, Yuri Merzljakovha, para explicar lo sucedido.

El ministro de Relaciones Exteriores estonio, Urmas Paet, ha informado de que el Gobierno ha contactado con el Kremlin para consultar sobre el incidente, acaecido en una línea fronteriza que en los últimos años ha sido escenario de numerosos incidentes relacionados con el tráfico de armas, el contrabando de mercancías y la inmigración ilegal, informa la agencia Reuters. “Fue capturado por la fuerza, a punta de pistola”, ha declarado el Servicio de Seguridad estonio en un comunicado. “Se encontraba llevando a cabo sus funciones para evitar la actividad criminal en la frontera”. El mismo escrito asegura que los secuestradores utilizaron una granada de humo para facilitar el rapto, llevado a cabo en el control fronterizo de Luhamaa.

Por su parte, el Servicio Federal de Seguridad ruso, sucesor de la KGB soviética, ha explicado que el ciudadano estonio identificado como Eston Kohver, empleado del Departamento de la Policía de Seguridad del Ministerio del Interior estonio en la ciudad de Tartu, fue detenido en territorio ruso y está siendo investigado. Según informa la agencia RIA Novosti, en un comunicado enviado por la seguridad rusa se informa de que, al momento de ser arrestado, el presunto espía llevaba encima un equipo especial para grabaciones ocultas, una pistola y 5.000 euros en un fajo de billetes. “Se ha evitado una operación encubierta de la Policía de Seguridad estonia”, reza el documento. Estonia ha confirmado que el cautivo se llama Eston Kohver.

Las relaciones entre Rusia y Estonia, antiguo estado soviético y miembro actual de la Unión Europea y la OTAN, se han visto deterioradas en los últimos meses tras la anexión de Crimea y la rebelión de los separatistas prorrusos en el este de Ucrania. Alrededor de un cuarto de la población estonia proviene de la etnia rusa.

La prensa local cita al jefe del servicio de seguridad estonio, Arnold Sinisalu, quien ha declarado que las informaciones preliminares no sugieren que haya motivaciones políticas tras el incidente sucedido en la frontera. Sin embargo, según informa Reuters, el ministro de Relaciones Exteriores ha calificado el hecho como “muy inquietante”. “Esperamos recibir toda la ayuda y cooperación necesaria desde Rusia para resolver este caso y traer de vuelta a este ciudadano a Estonia”, ha dicho Paet. Mientras tanto, el presidente Toomas Hendrik Ilves ha recurrido a su cuenta de Twitter para pronunciarse sobre el supuesto secuestro. “No nos apresuremos a sacar conclusiones, amigos”, ha escrito. “Estonia es extremadamente bueno a la hora de parar el crimen organizado y el contrabando. La frontera es de las mejor controladas de la Unión Europea”.