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El ‘no’ a la independencia en Escocia mantiene su ventaja en la recta final

Ligero repunte del voto separatista en los sondeos previos a la consulta de septiembre

Un cartel en el límite con Inglaterra pide el sí a la independencia.
Un cartel en el límite con Inglaterra pide el sí a la independencia. AFP

La campaña a favor de la independencia de Escocia ha llegado viva a la recta final del referéndum del próximo 18 de septiembre. A pesar de que el líder independentista Alex Salmond perdió días atrás el primero de sus dos debates con el líder de la campaña del no, el exministro laborista Alistair Darling, los últimos sondeos reflejan un sorprendente repunte del voto independentista. Aunque el unionismo sigue teniendo una sólida ventaja, ésta se ha reducido a tan solo 10 puntos en los sondeos de YouGov (la más corta desde que empezaron a publicarse), ha caído de 14 a 10 puntos en el de ICM y la distancia es tan sólo de cuatro puntos en el de Panelbase.

Aunque esos sondeos siguen mostrando una sólida ventaja del voto contrario a la independencia, la contrastada capacidad del Partido Nacional Escocés (SNP, en sus siglas en inglés) de dar la vuelta a los pronósticos en el tramo final de las campañas electorales obliga a ser prudente al analizar los sondeos y no descartar una victoria a última hora de los independentistas.

Lo más curioso es que este auge del voto a favor de la independencia se produce en un momento en el que el campo del no ha conseguido situar la cuestión de la moneda en el centro del debate sobre el referéndum y ganar claramente el argumento. Fueron sobre todo las vacilaciones de Alex Salmond en ese terreno las que le hicieron perder el debate con Alistair Darling el pasado día 5, a pesar de que el líder independentista se suele mover mucho mejor que su rival unionista en el intercambio de golpes mano a mano.

La discusión sobre la libra no condiciona las preferencias

Las encuestas señalaron que un 52% de los consultados consideran poco convincentes los planes independentistas de mantener la libra esterlina en una Escocia independiente frente a sólo un 26% que se declaran convencidos. Y un 42% de los encuestados creen que Darling ganó aquel debate, frente a un 19% que opinan que se impuso Salmond.

Sin embargo, la encuesta de este domingo de ICM para Scotland on Sunday refleja que el no ha caído del 57% al 55% en un mes y el ha subido del 43% al 45%. La de YouGov para The Times daba el lunes esa misma diferencia de 10 puntos, pero es la más favorable a la independencia desde que empezó a hacerse. Y la de Panelbase para Yes Scotland, realizada con la misma metodología que las encuestas que se realizan para los medios, sitúa al no con el 52% de los votos y al con el 48%.

Alex Salmond ha reconocido que pudo explicar con más claridad su posición sobre la moneda y cuál es su alternativa a la libra esterlina. Tendrá una segunda y última oportunidad de debatir con Darling el próximo día 25, en un segundo asalto que será retransmitido por la BBC. Salmond subrayó este lunes que compartir la libra con Reino Unido como país independiente no tiene por qué ser una posición cerrada y que la Comisión Fiscal ha dejado claro que esa puede ser “una opción transitoria”. El problema para él es que, si quiere ser más preciso sobre cuál es su plan b, debe aclarar si esa sería una transición hacia una moneda escocesa propia o una transición hacia el euro.

Los candidatos esperan un segundo debate televisado el día 25

Mientras el laborista Douglas Alexander insistía en Glasgow en pedir a Salmond clarificaciones sobre el futuro de la libra, Salmond abrió el lunes el tramo final de la campaña en la abadía de Arbroath, donde Escocia reafirmó su soberanía en 1320 firmando la Declaración de Arbroath tras las guerras de independencia.

Su discurso no se fue por las ramas de la historia y proclamó que la independencia ofrecerá a los escoceses tres oportunidades clave: “La oportunidad de proteger para siempre al sistema público de salud de los recortes y privatizaciones de Westminster; la oportunidad de crear una Escocia más justa, acabando con el asalto a los miembros más débiles de nuestra sociedad y la injusticia que ha llevado a un enorme aumento de los bancos de alimentos en un país en el que hay de todo; la oportunidad para los jóvenes de quedarse en Escocia porque una Escocia independiente tendrá una economía más fuerte, una sociedad justa y calidad de vida para todos”.