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Al Maliki ordena dar apoyo aéreo a los kurdos para frenar a los yihadistas

El grupo Estado islámico toma el control de la mayor presa de Irak

Iraquíes desplazados a Erbil (norte de Irak) el pasado domingo, después de que el EI atacara sus ciudades Ampliar foto
Iraquíes desplazados a Erbil (norte de Irak) el pasado domingo, después de que el EI atacara sus ciudades AP

El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, ha dejado este lunes de lado sus discrepancias con las autoridades de la región autónoma del Kurdistán y ha decidido brindarles apoyo militar para hacer frente a los yihadistas y a otros grupos de insurgentes suníes que se han extendido en el norte del país. En calidad de comandante en jefe del Ejército, Al Maliki ha ordenado este lunes a los jefes de la Fuerza Aérea de Irak que proporcionen ayuda a las tropas kurdas o peshmergas que están luchando contra el Estado Islámico (EI), según ha anunciado en una rueda de prensa el portavoz de las Fuerzas Armadas, Qasem Ata.

El domingo, las fuerzas kurdas se vieron obligadas a retirarse de varias zonas de la provincia septentrional de Nínive y limítrofes con la región autónoma del Kurdistán iraquí ante el avance yihadista. El radical Estado Islámico tomó las localidades de Sinyar y Zumar y otras zonas del norte de Irak, como los campos petrolíferos de Ain Zala y Batma. También se hizo con el control de la mayor presa del país.

La organización yihadista anunció el domingo que ya ha llegado al triángulo fronterizo entre Irak, Siria y Turquía, y que continúa sus batallas en los alrededores de Mosul, la segunda ciudad del país, que tomó el pasado 10 de junio.

Las fuerzas kurdas han puesto ya todo su empeño en una contraofensiva contra los milicianos del EI en el norte de Irak. Según su portavoz militar, Yabar Yawar, los peshmergas ya están rodeando Zumar para recuperarla y han retomado el control de la vecina zona de Uana. “Estamos haciendo un progreso continuo para liberar esas áreas de los terroristas del Estado Islámico”, afirmó Yawar en un comunicado publicado en la web de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK). Un responsable de las fuerzas kurdas en la provincia septentrional de Nínive, Jairi Shinkali, afirmó que los peshmergas ya habían entrado en Sinyar matando a “decenas de terroristas”.

Según la ONU, unos 200.000 civiles han huido de la localidad de Sinyar, la mayoría de ellos de la comunidad yazidí, una minoría religiosa kurda, que, según el organismo necesita ayuda urgente en forma de alimentos, agua y medicinas. Al menos 15 menores de esta comunidad han muerto de sed, por haber pasado dos días bajo el sol sin comer ni beber, ha advertido este lunes el religioso yazidí Shiru Qulu.

Los peshmergas controlan prácticamente todas las ciudades que siempre han estado en disputa con el Gobierno central iraquí, como la localidad petrolera de Kirkuk, en el norte del país, tras la desbandada inicial de las fuerzas gubernamentales iraquíes después del estallido en junio de la ofensiva insurgente.

El presidente del Kurdistán, Masud Barzani, que pidió la dimisión de Al Maliki, ya ha expresado su intención de celebrar un referéndum para la independencia de esa región. La guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ha instado este lunes a todos los kurdos a levantarse contra los ataques del EI. “Cuando los kurdos son atacados, hay que demostrar a quien ataca que se encontrará con todos los kurdos”, ha exhortado este lunes el PKK en un comunicado publicado en su web.