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Las autoridades chinas acusan a un académico uigur de separatismo

Pekín reafirma su mano dura frente a la disidencia en la región autónoma de Xinjiang

FILE- El economista Ilham Tohti, en una clase de la Universidad Central para las Minorías, China, en 2009 Ampliar foto
FILE- El economista Ilham Tohti, en una clase de la Universidad Central para las Minorías, China, en 2009 AP

Después de cinco meses de arresto, Ilham Tohti, prominente académico y economista uigur, ha sido acusado oficialmente de separatista. El anuncio, publicado en la cuenta de microblog de la Corte Intermedia del Pueblo de Urumqi, capital de Xinjiang, llega en medio de una tensa semana en la provincia, después de un nuevo enfrentamiento violento el pasado lunes que dejó decenas de heridos y más de 13 personas fallecidas. La decisión reafirma la mano dura de Pekín frente a la disidencia.

"Ayer recibí la noticia de que Tohti será acusado por la corte. El caso venía siendo manejado por el procurador, el investigador de más alto rango en China”, ha afirmado a EL PAÍS su abogado, Li Fangping. Una condena por separatismo es castigada con la pena de muerte, pero en casos anteriores esta ha terminado siendo conmutada a una pena de entre 15 y 25 años de prisión, que en caso de buen comportamiento puede ser rebajada.

Li se ha declarado sorprendido por el anuncio y ha señalado que desde su detención en enero no ha podido verlo hasta junio. “La semana pasada mis peticiones para contactar con él fueron rechazadas varias veces”, ha dicho. Tohti fue detenido el 15 de enero de este año y fue oficialmente arrestado en febrero bajo los cargos de secesión. Su abogado ha reconocido que está preocupado por la salud del académico y las condiciones de su detención y arresto.

Li, citado por el Proyecto de Derechos Humanos Uigures, ha contado que Tohti le relató que estuvo encadenado durante 20 días y, en otra ocasión —días después de los ataques con cuchillos en la estación de Kunming, el pasado 1 de marzo, que también fue achacado a milicias uigures por la policía china—, no recibió durante un periodo de 10 días. Li ha enfatizado que Tohti se declara inocente y denuncia la violación al derecho de defensa en este caso. “Como pronto, el juicio podría celebrarse en agosto. Haré lo posible para poder verlo”, ha indicado Li.

El intelectual, quien trabajaba como profesor en la Universidad Central para las Minorías (Minzu University) en Pekín, ya había sido detenido en 2009, pocos días después de las revueltas étnicas en Urumqi de ese año, que son recordadas aún como las más cruentas en la provincia, con un saldo de 197 muertos y 17.000 heridos.

El gobernador de Xinjiang, Nur Bekri, lo ha acusado de ser —junto a la disidente uigur Rebiya Kadeer— uno de los promotores intelectuales de la disidencia gestada en la provincia. Refiriéndose específicamente a Tohti, en un discurso posterior a las revueltas, lo catalogó como un “difusor de rumores y propaganda incendiaria”, mediante su portal de noticias Uyghur Online. El portal, que publicaba noticias en mandarín y uigur, había sido cerrado y bloqueado en 2008.

Tohti ha criticado al Gobierno por su posición en Xinjiang, alertando de que si las políticas étnicas del Ejecutivo no se relajaban en la zona, podrían fracasar. En varias entrevistas con medios extranjeros anunció que el férreo control y constante marginación de la población uigur podría llevar a tensiones étnicas, revueltas y separatismo. Su arresto es visto como una represalia a estas críticas.

Varios defensores de derechos humanos y organizaciones internacionales, incluyendo los organizadores del premio Libertad para escribir de PEN/Barbara Goldsmith, que fue otorgado a Tohti en 2014 —y que en 2010 fue entregado al Nóbel de la Paz y también encarcelado Liu Xiaobo—, han expresado su disconformidad con la decisión y han solicitado presión internacional para su liberación.