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Empresarios de EE UU ven en Cuba una “extraordinaria expansión” empresarial

Una delegación de la Cámara de Comercio estadounidense inició este martes la primera visita oficial a Cuba en 15 años

El presidente de la Cámara de Comercio de EE UU, en La Habana
El presidente de la Cámara de Comercio de EE UU, en La Habana REUTERS

Por primera vez en 15 años, una delegación de la Cámara de Comercio de Estados Unidos ha viajado a La Habana con la idea de conocer “de primera mano” las reformas económicas aprobadas por el Gobierno de Raúl Castro y las posibilidades de negocios que estas podrían generar. La misión estadounidense, encabezada por el presidente de la cúpula empresarial, Thomas Donohue, llegó a la isla este martes por la tarde y fue recibida ayer mismo por el canciller cubano Bruno Rodríguez y el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca. En los próximos días, los empresarios tienen previsto visitar una cooperativa privada, la Universidad de La Habana y la zona de desarrollo especial del puerto del Mariel. 

“Estoy aquí debido a la evidencia de que estamos viendo en Cuba una extraordinaria expansión de la empresa privada, la reducción de puestos en el Gobierno y más contratación privada, todo lo cual se está moviendo en la dirección correcta”, ha dicho el presidente de la cúpula empresarial, Thomas Donohue, poco antes de reunirse con los ministros Rodríguez y Malmierca. Esta visita cuenta con el visto bueno del Departamento del Tesoro, responsable de autorizar este tipo de intercambios, en el marco de las leyes del embargo económico y comercial contra Cuba vigentes en Estados Unidos desde la década de 1960.

Una semana antes de viajar, Donohue repasó cuanto ha cambiado en la isla desde su última visita, en 1999: entre otros asuntos, el programa de reformas implementado hace un lustro por el Gobierno de Raúl Castro ha desincorporado a 600.000 trabajadores de las nóminas del Estado y autorizó el trabajo por cuenta propia, del que viven ahora unos 450.000 cubanos. “Queremos saber más sobre esas reformas, determinar si han traído cambios reales y duraderos y encontrar formas de animar a la construcción del sector privado cubano”, dijo entonces Donohue, sin revelar la fecha de su partida ni la duración de su visita.

La prensa oficial cubana reseñó el martes por la noche la llegada de los empresarios al aeropuerto internacional, donde fueron recibidos por Roberto de Armas, jefe del Departamento de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, y anunciaron que “durante su estancia en Cuba sostendrán otros encuentros y lugares de interés, vinculados principalmente al proceso de actualización de nuestro modelo económico”. Hasta ahora el itinerario contempla un encuentro con miembros de una cooperativa privada de reparación de automóviles, una visita a la Universidad de La Habana –donde Donohue ofrecerá un discurso—y un recorrido por la zona de desarrollo especial en el puerto del Mariel, la nueva joya de la corona de Cuba, donde el Gobierno de los Castro ha cifrado su mayor apuesta para atraer la inversión extranjera.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos es considerada la mayor federación empresarial del mundo; agrupa a más de 3 millones de empresas de diversos sectores, regiones y tamaños, y desde hace varios años ha manifestado públicamente su desacuerdo con las sanciones estadounidenses contra Cuba. Además de su presidente, Thomas Donohue, la delegación que ha viajado a La Habana está integrada, entre otros miembros, por el presidente de la junta de directores de la Cámara de Comercio y presidente de la empresa Amway, Steve Van, y por el vicepresidente ejecutivo y director financiero de la corporación Cargill, Marcel Smits. Esta primera visita exploratoria coincide con la publicación, el pasado 19 de mayo, de una carta abierta firmada por medio centenar de personalidades de Estados Unidos –políticos, militares, empresarios, analistas—que piden al presidente Barack Obama la aprobación unilateral de nuevas medidas en apoyo a los emprendedores cubanos y a la sociedad civil de la isla, para que sean ellos los “catalizadores de un cambio significativo”.