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Un partido antieuro capaz de irritar a Angela Merkel

Alternativa por Alemania aspira a poder entrar en el Parlamento Europeo

Angela Merkel, este martes. Ampliar foto
Angela Merkel, este martes. getty images

Las elecciones europeas de esta semana se preparan para coronar a líderes populistas o de extrema derecha como Marine Le Pen, Geert Wilders o Nigel Farage en Francia, Holanda o Reino Unido. Alemania, también en esto, es diferente. La canciller Angela Merkel, tras casi una década en el Gobierno, puede estar tranquila con la cómoda mayoría que todas las encuestas atribuyen a los democristianos de la CDU, con una decena de puntos de ventaja sobre los socialdemócratas. Tan solo la irrupción del partido antieuro Alternativa para Alemania (AfD, en sus siglas en alemán), que amenaza con robarle los votos a su derecha, puede congelarle la sonrisa el próximo domingo. Los conservadores de AfD ya se quedaron a las puertas de entrar en el Bundestag el pasado mes de septiembre en las elecciones legislativas. Pero en Estrasburgo lo tienen mucho más fácil. Primero porque para entrar en el Parlamento Europeo no hace falta el porcentaje del 5% que casi lograron hace ocho meses. Pero además, el viento sopla a su favor. Las encuestas le dan entre un 6% y un 7% de votos, que se traducirían en media docena de eurodiputados. Todo apunta a que AfD se convertirá en la quinta fuerza política en estas elecciones, dejando muy atrás a los liberales.

Los democristianos de la CDU y sus hermanos bávaros de la CSU no se ponen de acuerdo sobre cuál es la mejor de forma de minimizar el riesgo. Los primeros abogan por ignorarlos, mientras que los segundos prefieren dar la batalla y criticar sus inconsistencias. El nerviosismo de Merkel se hizo patente con las gestiones que hizo para asegurarse de que los conservadores británicos no los aceptarán en su grupo del Parlamento Europeo.

La singularidad alemana también afecta a sus populistas. El centro de su discurso no gira en torno a los inmigrantes ni a los peligros que corre el país de perder su identidad. Lo que preocupa a los simpatizantes del AfD es la factura que habrá que pagar por pertenecer al euro. Y por eso consideran que es mejor salir cuanto antes, o expulsar a los países con más problemas.

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