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Urnas y mantas en el cuartel rebelde

Los separatistas prorusos de Donetsk se preparan para un enfrentamiento bélico

La convocatoria del referéndum separatista se mentiene para el próximo domingo 11 de mayo

Continúan las batallas en Ucrania. Reuters Live!

El cierre del aeropuerto Serguéi Prokofiev de Donetsk durante la mañana de este martes por la operación militar contra los rebeldes prorrusos demostró dos cosas: que ni siquiera la acorazada capital provincial queda a salvo de las turbulencias que provoca la revuelta contra Kiev, y que la seguridad se incrementa a marchas forzadas ante el referéndum autonomista convocado el domingo por la autoproclamada República de Donetsk, en cuya sede, el edificio ocupado de la Administración Provincial, cunden los nervios y proliferan los preparativos para cualquier contingencia, de la electoral a la bélica.

A las medidas de seguridad adoptadas hasta ahora en torno al cuartel general rebelde –cada día un poco más estrictas, más visibles- se ha añadido en las últimas horas un segundo perímetro defensivo levantado con alambradas, neumáticos y chasis de coches y camiones de desguaces. Informaciones no confirmadas sobre un breve tiroteo cerca del edificio durante la madrugada contribuían a enrarecer la atmósfera. A mediodía de este martes, las carreras nerviosas de varios milicianos encapuchados, fusil en ristre, se entremezclaban con el incesante tráfago de voluntarios que reabastecían el edificio de todo lo necesario para aguantar un largo asedio: mantas, sacos de dormir, cientos de bidones de agua o alimentos secos y en salmuera.

Al fortín rebelde, mientras, entraban muchachas con unas cuantas urnas de tapa azul, mientras un par de voluntarios jugueteaban con sendos mazos de aparentes papeletas como si fueran una baraja. En el centro de prensa se han registrado ya más de 200 medios para la eventual jornada electoral, pero ninguno ha conseguido ver el censo de votantes ni la pregunta impresa: “¿Apoya usted la declaración de independencia de la República de Donetsk?”. Los muchachos con el fajo de papeletas entre manos las guardaban como oro en paño, hurtándolas a la curiosidad ajena. En el patio de acceso al edificio, de 11 plantas y dimensiones de manzana, y entre los puestos de reclutamiento de los principales grupos rebeldes, una tienda de campaña azul albergaba el despacho de un pope, entregado a sus sahumerios.

A la tensa cuenta atrás para el referéndum se suma la inminencia de otra fecha clave para los prorrusos: la conmemoración, este viernes, de la victoria soviética en la II Guerra Mundial, una celebración tradicional en el este de Ucrania –al igual que en Rusia- y que sin embargo acontece sin pena ni gloria en el oeste. Kiev teme una demostración de fuerza prorrusa el 9 de mayo; los rebeldes, un golpe que trunque la fiesta y posiblemente la consulta. Como si de una contraseña tácita se tratara, cada día que pasa se reúnen más personas ante la Administración con la banda de San Jorge en la solapa, la preciada insignia al valor militar de época soviética que el viernes será protagonista del festejo.

El Servicio de Fronteras de Ucrania se halla en estado de alerta ante la llegada al este del país de al menos 150 cosacos rusos procedentes de Crimea

Otro tipo de atavío tradicional, el de los cosacos rusos, quita también el sueño a las autoridades de Kiev. El Servicio de Fronteras de Ucrania se halla en estado de alerta ante la llegada al este del país de al menos 150 cosacos rusos procedentes de Crimea. Los puertos y aeropuertos de la península del mar Negro, anexionada por Moscú en marzo tras un referéndum sin validez legal, permanecieron cerrados este lunes, según el Centro de Periodismo de Investigación, un grupo de periodistas locales pro-Ucrania. Durante esa alerta, el aeropuerto de Donetsk canceló todos los vuelos este martes a primera hora de la mañana; luego restableció los domésticos y, en torno a las tres y media de la tarde, hora local (una hora menos en la España Peninsular), los internacionales.

Para los milicianos rusos, sin embargo, el punto fronterizo más delicado es la ciudad de Krasnoarmisk, limítrofe con la provincia de Dnipropetrovsk, que permanece leal a Kiev al mando del oligarca Igor Kolomoyski, y desde la que los insurgentes temen un hipotético segundo asalto militar. Kolomoyski es el dueño del PrivatBank, varias de cuyas sucursales, como la de Mariupol, han sido incendiadas y asaltadas en los últimos días en la provincia durante la revuelta.

La Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania aprobó prolongar la movilización militar contra el este rebelde

Mientras cada minuto que pasa se avecina un poco más el incierto desenlace de la crisis, la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania aprobó este martes prolongar la movilización militar contra el este rebelde, donde según el ministro del Interior, Arsén Avákov, luchan elementos rusos y chechenos junto a los milicianos prorrusos, “bien adiestrados y con armamento pesado, lo que complica el avance de las fuerzas armadas”, informó en una red social. Entre los efectivos rebeldes, alrededor de un millar según Avákov, hay veteranos de guerra y exmilitares de los Ejércitos soviético, ruso y ucranio. Fuentes militares citadas por agencias locales cifran en torno a 800 el número de “separatistas” que desde este lunes intentan romper el cerco de Slaviansk.

Putin y Medvédev preparan una visita a Crimea

Mientras el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, anunciaba el despliegue de nuevos submarinos y navíos en la flota del mar Negro, las intenciones del presidente ruso, Vladímir Putin, de visitar Crimea el viernes, día en que se conmemora la victoria soviética en la II Guerra Mundial —o, lo que es lo mismo, la capitulación nazi—, levantaron este martes nuevas ampollas en Alemania, donde varios medios de comunicación se hicieron eco de sus planes de viajar a Crimea tras participar en el tradicional desfile en la Plaza Roja, en Moscú.

En la que sería la visita de más alto nivel a la península anexionada por Moscú en marzo, tras la del primer ministro, Dmitri Medvédev, la supuesta celebración presenta un par de circunstancias agravantes: realizarse en un territorio extranjero ocupado, y en plena ofensiva militar ucrania contra la revuelta prorrusa en el Este del país. Crimea celebrará también el viernes el 70º aniversario de la recuperación de la península por el Ejército Rojo a los nazis.

Con el Gobierno interino de Kiev ultrapasado por los acontecimientos —es decir, por el escaso resultado de la operación militar en la provincia de Donetsk—, la reacción más agria a los supuestos planes de Putin llegó de Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, calificó de "vergüenza" la intención del Kremlin de celebrar la victoria soviética sobre los nazis "en una zona de conflicto como es Crimea", así como de intento de "instrumentalizar la historia".

"Hace unos años estuve en Moscú un 9 de mayo para mostrar que habíamos aprendido de la historia. Por eso me parece vergonzoso que en estos momentos, en medio de una crisis como la actual, se piense en instrumentalizar esa fecha", dijo la canciller, que sin embargo reconoció la relevancia de la efeméride para Rusia.

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