Los candidatos europeos exigen al Consejo que elija entre ellos para presidir la Comisión

Los aspirantes a suceder a Durão Barroso se enfrentan en un debate televisado

Guy Verhofstadt (liberal), Martin Schulz (Partido Socialista Europeo), Ska Keller (Los Verdes) y Jean-Claude Juncker (Partido Popular Europeo), candidatos a presidir la Comisión, este lunes en Maastricht (Holanda).
Guy Verhofstadt (liberal), Martin Schulz (Partido Socialista Europeo), Ska Keller (Los Verdes) y Jean-Claude Juncker (Partido Popular Europeo), candidatos a presidir la Comisión, este lunes en Maastricht (Holanda).JOHN THYS (AFP)

Ha sido la primera vez en la historia de la Unión Europea en que cuatro candidatos a presidir la Comisión se han enfrentado en un debate televisado. Y los aspirantes a suceder a José Manuel Durão Barroso han recalcado este lunes que exigirán a los 28 jefes de Estado y de gobierno que sea uno de ellos quien ocupe el cargo después de los comicios que se celebrarán del 22 al 25 de mayo. "Sería el fin de la democracia europea si el Consejo, tras las elecciones, escoge a alguien de fuera", ha afirmado Guy Verhofstadt, líder de los liberales. Jean-Claude Juncker, del Partido Popular Europeo; el socialdemócrata Martin Schulz, y Ska Keller, en representación de Los Verdes, también han expuesto sus propuestas acerca del futuro de la Unión. La inmigración, la política exterior o la forma de combatir el euroescepticismo han centrado los discursos de los representantes de cuatro de las grandes familias políticas europeas. Alexis Tsipras, del Partido de la Izquierda Europea, ha sido el único ausente.

Los candidatos han tratado de distanciarse de la imagen de una UE fría y tecnocrática, alejada de los problemas de los europeos. Al debate, que ha sido retransmitido por Euronews y se ha celebrado en Maastricht (Holanda), han asistido cientos de jóvenes que han planteado preguntas a los aspirantes. "Quiero devolver la justicia y la equidad; quiero una Europa de ciudadanos y no de bancos y especuladores", ha afirmado Schulz, presidente del Parlamento Europeo durante esta legislatura. Juncker, que lideró el Eurogrupo hasta el pasado enero, ha abogado por una "Europa seria, que no sueñe, sino que haga las cosas", y ha defendido un salario mínimo común en todos los Estados miembros. Keller, quien ha insinuado que quizás Juncker "no está de acuerdo" con su grupo político por las ideas que ha defendido durante los 90 minutos de debate, ha insistido en una UE que dé voz a los ciudadanos y legisle a favor del medio ambiente. Los candidatos socialdemócrata y popular han vuelto a demostrar que hay puntos comunes en sus discursos, algo que Verhofstadt se ha encargado de destacar. "Ya están pactando", ha bromeado el liberal en un momento del debate.

Todos han apostado por una mayor integración para afrontar el próximo lustro. Y han formado un frente común contra los populismos y partidos de extrema derecha, a quienes los sondeos auguran un repunte tras las elecciones. "Hay que diferenciar entre los que critican y los que están en contra de la integración. Estoy en contra de todo tipo de extremismo. Con ellos no pienso dialogar o discutir", ha señalado Juncker. "Tenemos que tomarnos en serio los miedos de los ciudadanos", ha afirmado Verhofstadt, ex primer ministro de Bélgica, quien ha indicado que los problemas que afectan a la UE requieren de "soluciones europeas". Keller, que se ha definido como una "activista política desde hace 15 años", ha alertado de la influencia de estos partidos de extrema derecha en el discurso de las formaciones conservadoras, "que están usando sus eslóganes para ganar votos". 

La inmigración, escudo de estos grupos extremistas para justificar sus discursos xenófobos, ha escenificado las diferencias entre los cuatro candidatos. Schulz, Verhofstadt y Keller han apostado por legislar a favor de un sistema de inmigración legal, como ocurre en países como Canadá o EE UU. Juncker ha reconocido que no está a favor de "abrir las puertas y dejar que entre una oleada". "No podemos aceptar que entre toda la misera del mundo", ha llegado a afirmar el luxemburgués, para más tarde admitir que, dado el envejecimiento de la población, los inmigrantes sí serán necesarios en el continente.

Respecto a la gestión que la UE está haciendo de la crisis en Ucrania también ha habido discrepancias entre los aspirantes. Verhofstadt ha tildado de "ingenua" la postura de Schulz y de Keller, que han defendido la vía diplomática para acabar con el conflicto. El líder liberal ha apostado por sancionar a los oligarcas, como ha hecho EE UU. Juncker ha optado por la combinación de sanciones y presión a Moscú: "No se puede tolerar la forma en que se ha comportado Rusia en Ucrania".

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Sobre la firma

María Sosa Troya

Redactora de la sección de Sociedad de EL PAÍS. Cubre asuntos relacionados con servicios sociales, dependencia, infancia… Anteriormente trabajó en Internacional y en Última Hora. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cursó el Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS