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La violencia política no da tregua

Las protestas no cesaron durante el diálogo entre Gobierno y oposición

En los dos últimos meses han muerto 41 personas

Protesta en Caracas contra el Gobierno, este jueves.
Protesta en Caracas contra el Gobierno, este jueves. AFP

La cuenta fatal de víctimas sigue en las calles de Venezuela. Este jueves, sin importar que estaba convocado un prometedor diálogo entre el Gobierno y la oposición que se adentraría en la madrugada del 11 de abril –una fecha señalada en el santoral del oficialismo, pues se cumple otro aniversario del golpe de Estado que en 2002 desalojó a Hugo Chávez del poder durante 47 horas-, se registraron las muertes 40 y 41 de un saldo que, en casi dos meses de refriegas, también suma 600 heridos y más de 2.000 arrestos.

Por la tarde murió Mariana Ceballos, asistente de odontología de 33 años de edad, en una clínica de la ciudad de Valencia, capital del estado de Carabobo (centro-norte de Venezuela). Ceballos agonizó por casi un mes, desde que el 14 de marzo fue arrollada por un vehículo que intentaba traspasar la manifestación en la que la joven participaba, y que trancaba una calle de la urbanización Prebo de Valencia. El conductor del vehículo, de nombre Kenneth Martínez, ya ha sido presentado ante las autoridades. Se conoció que Martínez trabaja para un ente oficial.

Casi de manera simultánea, pero en Barquisimeto (capital del estado de Lara, región centroccidental), caía víctima de un disparo José Damas, agente de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). De acuerdo a diversos testimonios, Damas intentaba despejar los escombros de una barricada tendida por opositores en el oeste de esa ciudad cuando recibió el impacto de una bala que le perforó un pulmón. Versiones de la prensa local aseguran que el agente policial apoyaba a colectivos armados del oficialismo, procedentes de la cercana Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco, en la refriega callejera que en ese momento se libraba en la avenida Florencio Jiménez de Barquisimeto.

La misma noche del jueves, mientras el debate verbal entre oficialistas y opositores acaparaba la audiencia televisiva desde el palacio presidencial de Miraflores, no muy lejos de allí, en el barrio de Chacao en Caracas, efectivos de la PNB y la Guardia Nacional atacaron con gases lacrimógenos a pequeños grupos de protestantes y vecinos. Desde que hace dos semanas las fuerzas de seguridad “liberaron” la Plaza Altamira de Caracas, el epicentro de los choques entre grupos antimotines y manifestantes se trasladó a esa zona de clase media.

La Fiscal General, Luisa Ortega Díaz –una obediente seguidora del chavismo- confirmó en un programa de radio la cifra de 41 personas asesinadas. Bajo una intensa presión de la opinión pública, oficializó también la apertura de 120 investigaciones en curso para determinar responsabilidades en presuntos casos de violaciones de los derechos humanos por parte de funcionarios policiales y militares. El ministerio público registra hasta la fecha 674 lesionados durante los desórdenes y 175 personas detenidas.