Las conversaciones privadas de Sarkozy salen a la luz

Dos medios publican charlas políticas y personales grabadas en secreto por Patrick Buisson, el consejero de ultraderecha del expresidente

Nicolas Sarkozy y Patrick Buisson.
Nicolas Sarkozy y Patrick Buisson.LIONEL BONAVENTURE MIGUEL MEDINA (AFP)

La derecha francesa se instaló este miércoles en un ataque de cólera y nervios tras la publicación en dos medios, el semanario satírico «Le Canard Enchaîné» y la web «Atlantico», de varias conversaciones privadas que Nicolas Sarkozy mantuvo con su mujer, Carla Bruni, y con diversos consejeros políticos en febrero de 2011. Las cintas fueron grabadas en secreto por Patrick Buisson, uno de los principales asesores políticos del expresidente, y gran artífice del fallido giro a la extrema derecha que protagonizó Sarkozy en la recta final de la campaña de las presidenciales de 2012.

Aunque no hay nada que suene ilegal o especialmente escandaloso en las conversaciones, su salida a la luz ha producido estupefacción y nuevas grietas en la dividida derecha francesa, y ha confirmado un par de sensaciones: los ajustes de cuentas en la UMP son tan cruentos como se pensaba, y Sarkozy y Carla Bruni sufren cierta obsesión con el dinero.

La charla más personal de las cinco publicadas hasta ahora hace referencia a la relación sentimental, económica e inmobiliaria de Sarkozy con la modelo y cantante Carla Bruni. Entre bromas y veras, los dos dejan claro que Bruni Tedeschi paga los gastos del matrimonio. La conversación entre el jefe de Estado y la primera dama se grabó el 26 de febrero de 2011 en la Lanterne, residencia oficial cercana a Versalles. En presencia de su consejero de prensa, Franck Louvrier, Sarkozy toma la palabra.

SARKOZY: En política llega un momento en que lo tienes casi todo pagado. Nosotros tenemos una casa en alquiler y tres residencias oficiales...

BRUNI: Sí, pero es porque yo te mantengo.

(RISAS)

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SARKOZY: Está claro, ¡el que se hizo rico al casarse fui yo!

BRUNI: ¡Y yo que pensaba que me casaba con un tipo con un buen sueldo! Bah. Antes, tenía contratos espléndidos, y ahora, nada. Oh la la la... Menos mal que luego... Después volveré a firmarlos... No voy a esperar mucho... Si puedo permitírmelo. Un contratito fácil, así... No van a hacer vender un antiarrugas a una niña de 22 años, ¿no os parece?

(RISAS)

BRUNI: Julia Roberts, 44 años; Sharon Stone, 52; Julianne Moore, 53... Todas firman contratos magníficos. Pero yo no me lo puedo permitir, por ahora. Eso no se hace...

SARKOZY: Mira, te lo voy a decir, mi futuro es convertirme en el señor Ramírez (sic) y pasar por caja (ser un mantenido).

(RISAS)

BRUNI: No, si basta con que yo pueda hacer mi trabajo, ya con eso... Mantener esto... Muy caro... Te lo voy a decir (a LOUVRIER): estoy loca por él... Así que... Una pierde la cabeza, ¿sabes?

Las otras conversaciones del “Sarkoleaks” son más políticas. La más interesante se grabó en el Elíseo, el 27 de febrero de 2011; junto al presidente y al hombre del magnetofón, Patrick Buisson, están el secretario general del Elíseo, Claude Guéant; el consejero político Henri Guaino; el citado Louvrier; el publicitario y consejero especial Jean-Michel Goudard, y el especialista en sondeos Pierre Giacometti.

El equipo del presidente discute sobre el discurso que Sarkozy pronunciará al día siguiente para anunciar una minicrisis de Gobierno: Gueánt sustituirá a Brice Hortefeux en Interior y Alain Juppé a Michèle Alliot-Marie (tocada por su relación con el dictador tunecino Ben Alí) en Exteriores. La grabación demuestra el enorme poder que ejercía Buisson sobre Sarkozy.

El abogado del exasesor y exdirector de la revista de ultraderecha Minute, que en otra grabación se confiesa “monárquico y royalista”, admitió en Le Monde que su cliente es el autor de las grabaciones. Según Le Point, Buisson registró “horas y horas de conversaciones con una grabadora escondida en la ropa”. El entorno del exjefe del Estado comentó que Sarkozy “está furioso y se siente traicionado” por haber sido espiado en secreto por su exconsejero áulico. La ministra de Justicia, Christiane Taubira, declaró estar “asustada por la deslealtad” y por “este ataque a la moral pública y a las instituciones”.

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