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Egipto declara “organización terrorista” a los Hermanos Musulmanes

El Gobierno considera banda armada al histórico movimiento islamista después de un sangriento atentado contra una comisaría

Caretas del expresidente Morsi, líder de los Hermanos Musulmanes.

El Ejecutivo egipcio designó el miércoles de forma oficial al histórico movimiento islamista de los Hermanos Musulmanes como una “organización terrorista”. La declaración llega un día después de uno de los atentados más sangrientos de los últimos años en la comisaría de policía de la ciudad de Mansura, que dejó al menos 16 muertos y más de un centenar de heridos. Aunque la organización yihadista Ansar Bait al Maqdis reivindicó la acción, tanto los medios de comunicación como el Gobierno insisten en atribuir la responsabilidad a la Hermandad.

El anuncio se produjo después de una larga reunión del Ejecutivo. “Egipto está horrorizado de norte a sur por el deplorable crimen cometido por los Hermanos Musulmanes. No es posible para el pueblo o el Estado egipcios someterse al terrorismo de la Hermandad”, dijo el ministro de Universidades, Hossam Eissa, leyendo un comunicado del Gabinete. En la rueda de prensa, Eissa afirmó que todas las actividades del grupo, incluidas las manifestaciones, están prohibidas. Los islamistas han anunciado que seguirán convocando marchas de protesta.

A partir de ahora, se podrá condenar por pertenencia a banda armada a cualquier miembro de la Hermandad, una organización fundada en 1928 y que cuenta con centenares de miles de miembros en todo el país. Sin embargo, aquellos que la abandonen “serán perdonados”, aseguró el ministro. La cofradía fue ilegalizada el pasado septiembre por orden judicial. Lo mismo podría sucederle pronto a su brazo político, el Partido de la Libertad y la Justicia, ya que en las próximas semanas la justicia debe pronuncie sobre una demanda de disolución presentada contra esta formación.

La campaña de represión contra los Hermanos Musulmanes se inició inmediatamente después del golpe de Estado del 3 de julio que depuso al presidente Mohamed Morsi, uno de los líderes del movimiento islamista. Desde entonces, se arrestó prácticamente a toda su cúpula, así como a centenares cuadros altos y medios de la organización bajo la acusación de incitar a la violencia o de participar en manifestaciones violentas.La actual campaña de represión contra los Hermanos Musulmanes, la más severa desde 1954, se inició inmediatamente después del golpe de Estado de julio que depuso al presidente Mohamed Morsi, uno de los líderes del movimiento islamista. Desde entonces, se arrestó y puso a disposición judicial prácticamente a toda la cúpula de organización, así como a centenares de sus dirigentes bajo la acusación de incitar a la violencia o de participar en manifestaciones violentas. Además, el Gobierno ha congelado los activos de docenas de ONG y escuelas vinculadas a la organización, lo que supone un duro golpe a su capacidad de penetración en la sociedad egipcia.

El Gobierno y los medios de comunicación han acusado reiteradamente a la Hermandad de estar detrás de la ola de atentados contras las fuerzas de seguridad acaecida durante los últimos cinco meses, sobre todo en la península del Sinaí, que ya se ha cobrado la muerte de más de cien agentes y soldados. Ello ha suscitado un profundo sentimiento de odio hacia la cofradía islámica entre un segmento importante de la población. De ahí que, tras el atentado del martes, turbas de personas enfurecidas atacaran e incendiaran propiedades de conocidos miembros del movimiento islámico.

“De momento, no hay ninguna prueba de que los Hermanos Musulmanes tengan un vínculo con las organizaciones yihadistas basadas en el Sinaí, que son las que han cometido los atentados de los últimos meses”, explica Mohamed Faiz, analista del Instituto Al Ahram especializado en movimientos islamistas. De hecho, la Hermandad condenó el atentado de Mansura con celeridad, y lo definió como “un ataque contra la unidad del pueblo egipcio”.

La campaña mediática y legal de demonización de la cofradía parece tener como objetivo eliminar al movimiento político más poderoso del país, que se impuso en las elecciones legislativas y presidenciales posteriores a la revolución del 2011. “Es una decisión inútil de un gobierno ilegal que no cambiara nada”, declaró el grupo a través de su cuenta de Twitter después de conocerse el anuncio gubernamental.

Al situar la “lucha contra el terrorismo” en el centro de la agenda política, la coalición de instituciones y partidos liderada del Ejército que gobierna el país consigue un auténtico cheque en blanco para sus políticas regresivas. “Cuestiones como la justicia social han pasado a un segundo plano, y los derechos humanos son vistos incluso con hostilidad por la ciudadanía. Todo vale contra los Hermanos”, lamenta Mohamed Zaraa, investigador de una ONG humanitaria cairota.

La progresiva reconstitución del Estado policial de la era de Mubarak puede dar un paso importante en las próximas semanas con la aprobación del proyecto de nueva ley antiterrorista por parte del Ejecutivo.

Un ataque reivindicado por yihadistas

Ricard González

Tras el fallecimiento de varias personas que habían resultado heridas de gravedad en el atentado terrorista del pasado martes en la ciudad de Mansura, la cifra de víctimas mortales asciende ya a 16 personas. El ataque, llevado a cabo con coche bomba, tuvo como objetivo la comisaría de policía de esta ciudad del delta del Nilo, situada a unos 130 kilómetros de El Cairo. Catorce de las víctimas eran miembros de las fuerzas de seguridad, mientras que dos eran civiles que se encontraban en las inmediaciones de la explosión. El número de heridos superó el centenar, y varios de ellos siguen en situación crítica.

De acuerdo con las pesquisas de la policía, el coche bomba fue detonado por un terrorista suicida, y contenía una gran cantidad de material explosivo. La onda expansiva fue tan fuerte que provocó el derrumbe de una parte de la estructura de la comisaría de policía, así como serios daños en los bloques de pisos y comercios colindantes.

La organización yihadista Ansar Bayt al Maqdis (Partisanos de Jerusalén) reivindicó ayer la acción terrorista a través de su página de Facebook. Este grupo, con base en la península del Sinaí, ha sido el responsable de los más graves atentados de los últimos meses, como el intento frustrado de asesinato contra el ministro del Interior, o el asesinato de un alto cargo policial.

A pesar de que los Hermanos Musulmanes condenaron inmediatamente el atentado, tanto el Gobierno, como los medios de comunicación y varios partidos políticos atribuyeron a la cofradía islámica la responsabilidad del atentado. El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, aseguró que el ataque era una venganza por el desalojo del campamento islamista de Raba al Adauiya en agosto, en el que murieron cientos de seguidores de Mohamed Morsi.