Letta se somete de nuevo al Parlamento italiano para impulsar sus reformas

La inestabilidad política empuja al primer ministro a buscar apoyos por tercera vez El Gobierno supera la votación ampliamente en la Cámara de Diputados y el Senado

La inestable situación política italiana obliga a Enrico Letta a comportarse como esos amantes inseguros que reclaman a cada rato la confirmación del querer. Desde que recibió el encargó de dirigir el Gobierno de coalición con el centroderecha —o sea, desde hace solo siete meses—, el primer ministro del Partido Democrático (PD) ha tenido que solicitar en tres ocasiones la confianza del Parlamento para poder seguir adelante con su programa. Recibió el miércoles de nuevo el respaldo de la Cámara de Diputados y también el del Senado. Una parte del centroderecha —el partido Forza Italia del exsenador Silvio Berlusconi— que se descolgó de la coalición de Gobierno, le dio la espalda. Mientras, el malestar de la calle es cada vez mayor ante las reformas que nunca llegan.

La reválida del miércoles fue exigida por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, después de que Forza Italia dejara de apoyar al Gobierno en protesta por la expulsión de Berlusconi del Senado. Letta, por tanto, solo cuenta ahora con el apoyo de los parlamentarios del PD, de los del Nuevo Centroderecha —el grupo dirigido por Angelino Alfano, el exdelfín de Berlusconi— y de la centrista Lista Cívica de Mario Monti. A la oposición —en la que desde el primer día se mantiene el Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo y la Liga Norte— se han unido ahora los diputados y senadores de Forza Italia. Jaleados por la desesperación del jefe Berlusconi, peligrosamente desnudo ante los jueces después de ser despojado de la inmunidad, los parlamentarios conservadores ya compiten con Grillo en populismo y ataques contra el presidente Napolitano, a quien no le perdonan que aún no haya concedido el indulto a Il Cavaliere tras su condena definitiva por fraude fiscal.

El caso es que Letta, a pesar de haber superado sin problemas la confianza de la Cámara de Diputados, tiene un difícil panorama por delante. Aunque su coalición de Gobierno ya no tiene que enfrentarse cada día a las zancadillas de Berlusconi, el nuevo secretario del PD, Matteo Renzi, ha supeditado el apoyo a su compañero de partido a que las reformas prometidas empiecen de una vez a ver la luz. Sobre todo la reforma de la actual ley electoral, anulada por el Tribunal Constitucional.

El fallo al alto tribunal ha dado nuevos bríos al M5S, cuyos parlamentarios sostuvieron ayer un duro enfrentamiento con Letta, quien acusó a Grillo de “hacer pedazos la democracia representativa y alentar la insubordinación”, después de que el líder del M5S pidiera a las fuerzas del orden que se unieran a los manifestantes para hacer caer al Gobierno. Una insubordinación a la que a punto estuvo de apuntarse Berlusconi, quien canceló a última hora una reunión con los líderes de las protestas ciudadanas que crecen en distintos puntos de Italia y amenazan con iniciar una marcha hacia Roma.

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