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La evacuación masiva minimiza el impacto del ciclón Phailin en India

Su paso deja 18 muertos, pero incalculables daños en infraestructuras, casas y cosechas

Una familia regresa a su casa, en Orissa, tras el paso del ciclón.
Una familia regresa a su casa, en Orissa, tras el paso del ciclón. REUTERS

La evacuación de más de medio millón de personas podría haber evitado graves pérdidas humanas por el ciclón Phailin que anoche —a las 21.15 hora local (tres horas y media menos en la Península)— llegó a la costa este de India.

Los cortes en la electricidad y las vías de comunicación todavía no permiten hacer una evaluación certera de los daños que ha causado el ciclón, que tocó tierra con vientos de hasta 200 kilómetros por hora. Pero, según los datos oficiales, la movilización más grande en India en las últimas décadas —y probablemente en la historia— ha podido salvar muchas vidas. Por ahora se ha informado de 18 personas muertas. La mayoría fueron por caídas de árboles y el derrumbe de una casa.

India se preparó a fondo ante la llegada del Phailin. Además de la evacuación masiva estaban listos aviones, helicópteros, barcos y personal de rescate. El país temía revivir el desastre que causó en 1999 en esa misma zona el “superciclón Orissa”, que dejó más de 10.000 muertes, según las conservadoras cifras oficiales.

Pero Phailin ha dado un respiro y ha reducido su velocidad a 100 kilómetros por hora y a lo largo de este domingo se podría convertir en una tormenta, según el Departamento de Meteorología. Pero, aunque de manera menos intensa, seguirá lloviendo dos días más en varios Estados del país y se temen inundaciones. Pasado el mayor peligro, el reto ahora es devolver la normalidad a los afectados, dicen los expertos.

Se cree que hubo pérdidas exorbitantes por daños en infraestructuras, viviendas y cosechas. “El mayor desafío del Gobierno y de la sociedad es recuperar la forma de vida de la gente que depende de la agricultura porque la pérdida de cosechas ha sido tremenda”, dice Debabrat Patra, de la ONG ActionAid. La gente que estaba en los refugios a comenzó a volver a sus casas en cuanto la lluvia paró un poco: intentaban salvar sus bienes, asegura. Esta ONG dice que se tardará uno o dos días en tener un reporte claro de la situación, porque en muchas zonas las carreteras están obstruidas, las líneas de teléfono son intermitentes y no hay electricidad, pero calcula que al menos 230.000 casas han sido dañadas y más de tres millones de árboles se han caído.

En la capital de Orissa, Bhubaneswar, la lluvia ha parado un poco y la gente comienza a salir de sus casas. Pero todavía no hay electricidad y se teme por el suministro de agua potable, dice Prashant Patnaik, un comerciante. Aun así, se alegra porque cree que lo peor ya pasó: “Llovió muchísimo durante muchas horas y por el viento tan fuerte volaban cosas por el cielo, parecían proyectiles”, dice.

Expertos internacionales, como Brian McNoldy investigador de huracanes de la Universidad de Miami, aseguraban que el huracán Phailin podría tener la fuerza devastadora del Katrina, que en 2005 mató a 1.200 personas en Nueva Orleans, en el sur de Estados Unidos.