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Londres asciende a ministro para Escocia a un político combativo

El Gobierno de coalición busca una campaña "más combativa" contra los nacionalistas del SNP

Los laboristas remodelan sus altos cargos

El nuevo ministro para Escocia, Alistair Carmichael (izquierda), estrecha la mano del viceprimer ministro, Nick Clegg.
El nuevo ministro para Escocia, Alistair Carmichael (izquierda), estrecha la mano del viceprimer ministro, Nick Clegg. EFE

Alistair Carmichael, un político combativo a la vieja usanza, ha sido ascendido a ministro británico para Escocia en una pequeña crisis de Gobierno en la que el primer ministro, el conservador David Cameron, y el primer ministro adjunto, el liberal-demócrata Nick Clegg, han pactado sobre todo cambios en los niveles inferiores del ejecutivo. La marcha de esa cartera de Michael Moore, liberal al igual que Carmichael, es de hecho el único cambio que afecta a un ministro. El resto son secretarios de Estado o cargos inferiores.

También el líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, ha hecho reajustes en su equipo del llamado Gobierno en la sombra. Con esos movimientos, los tres grandes partidos encaran la recta final de la legislatura y se empiezan a preparar para las elecciones generales de mayo de 2015.

La caída de Moore al frente de la cartera para Escocia no se esperaba. Diputado por la circunscripción de Berwickshire, Roxburgh y Selkirk, al sur de Escocia lindando con Inglaterra, Moore gozaba de general prestigio por el trabajo que realizó para fraguar un acuerdo con el líder independentista, Alex Salmond, sobre el referéndum de independencia, que finalmente se celebrará el 22 de septiembre del año que viene.

Sin embargo, Cameron y Clegg le consideran demasiado blando y muy reacio a entrar en un cuerpo a cuerpo con Salmond. Su actuación en un reciente debate sobre la independencia con la número dos del Gobierno escocés, Nicola Sturgeon, fue considerada demasiado suave y condescendiente y dio pie a que la política independentista fuera considerada ganadora de la confrontación.

Nick Clegg, que dio a entender que Moore volverá al Gobierno en cuanto haya una oportunidad, calificó de “formidable” su trabajo en estos tres años “pero en estos momentos tenemos que ir hacia algo diferente de cara al último año de cara al referéndum de independencia”.

El líder liberal confirmaba así que tanto él como Cameron creen que era necesario sustituirle de cara a los meses decisivos previos al referéndum por un político de colmillo retorcido y personalidad menos intelectual y más campechana. También escocés, Carmichael actuó varios años de portavoz liberal para los asuntos de Escocia y de Irlanda del Norte cuando el partido estaba en la oposición. Dejó el cargo brevemente en 2008, cuando dimitió para poder votar a favor de que se convocara un referéndum para ratificar el Tratado de Lisboa.

Al formarse en 2010 la coalición con los conservadores fue nombrado jefe del grupo parlamentario liberal y número dos del grupo parlamentario de la coalición, cargos ambos para políticos con puño de hierro capaces de controlar la disciplina de sus colegas.