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Mubarak comparece de nuevo ante el juez por el asesinato de opositores

El exdictador ha llegado en helicóptero desde el hospital

Está acusado de complicidad en la muerte de varios manifestantes en 2011

Aplazado hasta octubre el juicio a los líderes de los Hermanos Musulmanes

Mubarak, ante el juez.
Mubarak, ante el juez. AFP

Egipto no pudo experimentar este domingo el morbo de ver sentados en el banquillo de los acusados al mismo tiempo al guía supremo de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, y al exdictador Hosni Mubarak. Badie y otros dos líderes de la Hermandad procesados en la misma causa ni tan siquiera llegaron a comparecer ante el juez. Mubarak sí lo hizo, junto a sus dos hijos Alaa y Gamal, y su último ministro del Interior, Habib al Adly. Ahora bien, la sesión duró sólo unos minutos y fue aplazada hasta el 14 de septiembre para poder investigar nuevas alegaciones presentadas por la fiscalía.

El veterano expresidente fue trasladado en helicóptero desde un hospital militar de Maadi, donde está ingresado desde su excarcelación, a la Academia de Policía de El Cairo, sede del tribunal que juzga su responsabilidad en la represión policial durante la revolución que le derrocó, y que se saldó con la muerte de más de 850 personas.

Este proceso judicial, que se inició el pasado mes de mayo, es el segundo al que se enfrenta Mubarak por la muerte de los manifestantes en la revuelta de 2011. En el primero, concluido en junio del año pasado, fue condenado a cadena perpetua. Sin embargo, el pasado mes de enero un tribunal declaró nulo el juicio por errores procesales y ordenó su repetición. En la vista de hoy, el abogado del exministro del Interior solicitó que fuera llamado a testificar Abdelfatah al Sisi, el actual ministro de Defensa, que durante la revolución ocupaba el cargo de director de los servicios de inteligencia militar.

Mubarak fue excarcelado el pasado jueves después de que un juez estableciera que ya había superado los dos años de plazo máximo de prisión preventiva que permite la ley. Además de los cargos por la represión de los manifestantes, el exdictador se enfrenta a otras tres causas por corrupción. Mubarak, que padece problemas coronarios, se encuentra bajo arresto domiciliario, que cumple en el hospital militar, y tiene prohibido salir del país. Además, sus cuentas permanecen congeladas.

En el otro juicio mediático del día, ninguno de los tres líderes de la cofradía encausados en el mismo proceso —Mohamed Badie, Jairat al Shater y Rashad Bayumi— se presentó en el tribunal penal de El Cairo, pues las autoridades consideraron que su traslado a las dependencias judiciales era demasiado arriesgado por motivos de seguridad. El juez decidió aplazar el comienzo del juicio hasta el 29 de octubre. Los dirigentes de la Hermandad están acusados de incitar a la muerte de los manifestantes que protestaron frente a la sede del movimiento islamista el día 30 de junio, tres días antes del golpe de Estado que depuso al presidente Mohamed Morsi.

El inicio del proceso coincide con una amplia campaña de arrestos de dirigentes de la Hermandad que ha llevado a docenas de ellos a las cárceles. El propio expresidente Morsi lleva ya más de seis semanas detenido en paradero desconocido mientras la fiscalía investiga varios cargos en su contra. Badie, al igual que los más prominentes líderes de la cofradía, se enfrenta a una larga lista de acusaciones, por lo que el juicio de ayer es probablemente el primero de un largo vía crucis judicial.

Además de la persecución de sus dirigentes, la cofradía se enfrenta a su posible ilegalización y a la de su brazo político, el Partido de la Libertad y la Justicia. Un comité de reconocidos juristas encargado de redactar las enmiendas a la Constitución del país, suspendida tras el golpe, ha incluido en su borrador un artículo que prohíbe la formación de partidos de base confesional, según se ha filtrado a la prensa. El texto no es definitivo, pues se debe someter a la revisión de un comité de 50 representantes de la sociedad egipcia.

Por otro lado, las autoridades han decidido reducir la duración del toque de queda al que están sometidas 14 de las 27 provincias egipcias, después del fracaso de las movilizaciones de protesta convocadas por los Hermanos Musulmanes el pasado viernes. A partir de ahora, los ciudadanos deberán estar en sus casas a partir de las 21.00 y hasta las 6.00 de la madrugada, lo que supone un retraso de dos horas. Sin embargo, los viernes el toque de queda se continuará iniciando a las 19.00 horas.