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Albania se juega su camino hacia la UE en un tenso recuento electoral

Los socialistas de Edi Rama encabezan el recuento tras dos legislaturas de poder conservador

El líder del Partido Socialista, Edi Rama, en su primera aparición pública tras las elecciones.
El líder del Partido Socialista, Edi Rama, en su primera aparición pública tras las elecciones. EFE

Albania vivió este lunes con la respiración contenida un tenso recuento electoral en el que está en juego, más allá del control del poder local, el futuro del camino europeo de la pequeña nación del sureste del continente. Los turbios y contestados procesos electorales de los últimos años son la principal razón por la que Albania se ha quedado rezagada en el proceso de adhesión a la Unión Europea. Bruselas lleva años denegando a Tirana el estatus de país candidato, que en cambio ostentan países como Montenegro o Macedonia.

Con un 30% de las papeletas escrutadas, el recuento de las legislativas celebradas el domingo apuntaba este lunes a una victoria de los socialistas de Edi Rama, que desalojaría así del poder al conservador Sali Berisha, primer ministro desde 2005. Este lunes por la tarde, sin embargo, este no había reconocido todavía su derrota, lo que despertaba los fantasmas de otros dramáticos procesos poselectorales del pasado reciente, marcados por el boicoteo del parlamento por parte de la oposición y violencia política letal. Un militante izquierdista fue asesinado el domingo en un tiroteo que también hirió a un candidato conservador.

En una entrevista concedida en Tirana a un grupo de siete periodistas europeos —en el marco de un viaje organizado por la fundación alemana Robert Bosch—, Berisha aseguró el jueves que el sistema de recuento albanés es ahora a prueba de fraude y que respetaría el veredicto de la comisión electoral. Sin embargo, de forma sibilina, eludió responder a si se retiraría en caso de derrota. “Tendré que ver bien qué pasa”, dijo.

Lo que pasó en sus dos legislaturas de Gobierno es, según Piro Misha, director del Instituto de Diálogo y Comunicación, una grave “deriva autoritaria”. “Albania se ha quedado sin instituciones independientes; con una dura polarización política; una desigualdad social por la que el 5% de la población tiene el 60% de la riqueza; y una impunidad total”, dice Misha.

Berisha rechaza las acusaciones. “No puedo excluir ciertas interferencias de los políticos en la administración pública. Pero las instituciones siguen independientes. Y bajo mi Gobierno, Albania ha esquivado la recesión, las exportaciones se han triplicado y hemos hecho un gran esfuerzo para mantener las finanzas en orden”.

En su despacho, Rama, exalcalde de Tirana, denuncia el “terrible” aumento de la criminalidad en los últimos años, la corrupción rampante, y “un crecimiento económico sin creación de empleo”. Rama promete trabajar para una sanidad pública universal, un sistema fiscal progresivo —ahora hay tipo único al 10%— y sostiene que la comunidad internacional ha sido débil en su oposición a la “degeneración” de la situación albanesa. De Berisha, opina que es un “comunista anticomunista, la peor clase”. A su vez, Berisha había definido a Rama, que ama y practica las artes gráficas, como “un pintor al que le gustan los colores sombríos”.