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Amnistía denuncia la “retórica del populismo” xenófobo

La organización pone especial énfasis en el deterioro de la situación en Siria durante la presentación de su informe anual sobre derechos humanos en el mundo

Decenas de refugiados gritan eslóganes contra la criminalización de los inmigrantes ilegales, el miércoles en La Haya.
Decenas de refugiados gritan eslóganes contra la criminalización de los inmigrantes ilegales, el miércoles en La Haya. EFE

Amnistía Internacional denunció ayer en la presentación del informe anual sobre el estado de los derechos humanos en el mundo “la retórica populista, que carga contra refugiados y migrantes” y señaló específicamente las políticas cada vez más restrictivas de la Unión Europea contra los inmigrantes y los demandantes de asilo y la continuada persecución que sufren en numerosos países europeos minorías étnicas como la gitana. Como no podía ser de otra manera, el informe denuncia también con especial énfasis el deterioro de la situación en Siria, que ha obligado a seis millones de personas a buscar refugio lejos de sus hogares, la cuarta parte fuera del país.

El secretario general de la organización, Salil Shetty, enfatizó la paradoja de que la UE recibiera el año pasado el premio Nobel de la Paz pero participe de esa oleada de políticas contra la inmigración, en la que no siempre es fácil distinguir a las víctimas de los conflictos armados y quienes buscan un futuro económico mejor. “Al no abordarse eficazmente las situaciones de conflicto, se está creando una clase de segunda categoría de carácter global. Los derechos de quienes huyen de los conflictos están desprotegidos. Hay demasiados gobiernos que cometen abusos contra los derechos humanos en nombre de los controles migratorios, sobrepasando con mucho las medidas legítimas de control de fronteras”, declaró Shetty.

“Estas medidas no solo afectan a las personas que huyen de los conflictos”, advirtió el secretario general de Amnistía. “Millones de migrantes se ven abocados a situaciones abusivas, como el trabajo forzoso y los abusos sexuales, debido a políticas anti-migratorias que permiten explotar a estas personas con impunidad. La retórica populista, que carga contra refugiados y migrantes echándoles la culpa de las dificultades internas de los gobiernos, alimenta gran parte de estas políticas”, añadió Salil Shetty.

“Los gobiernos se han centrado en el fortalecimiento de los controles fronterizos y en la firma de acuerdos con países de origen y de tránsito, a sabiendas de sus pobres historiales en derechos humanos. Gente que huye de conflictos armados, como el de Siria, emprenden rutas aún más peligrosas en su intento de encontrar un lugar seguro en Europa. Grecia, en particular, no ha sido capaz de garantizar a los refugiados cobijo básico y seguridad. Los demandantes de asilo se han enfrentado a severos obstáculos a la hora de pedir asilo y se arriesgan cada vez más a detenciones en condiciones inhumanas o a violencia a manos de grupos xenófobos justicieros”, denuncia el informe de Amnistía.