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El cambio de 'look' de la heroína valiente de Disney causa polémica

La protagonista de ‘Brave’ pierde su arco para convertirse en princesa. Una petición en Internet reclama que vuelva a su aspecto normal

La imagen de Merida retocada (izquierda), imagen real en la película.
La imagen de Merida retocada (izquierda), imagen real en la película.

Mérida, la heroína de Disney que mostró en Brave (Indomable) que con empeño y tesón cualquiera puede cumplir su sueño, será nombrada este sábado la undécima princesa del gigante de animación. Con motivo del evento, la compañía ha decidido retocar su imagen para que sea más parecida a otras como Blancanieves, la Cenicienta o Bella. Tras los retoques, Mérida luce una cintura más esbelta, un cabello más ondulado y sedoso y ha perdido sus flechas y su arco.

En el filme, Mérida no necesitaba encontrar un príncipe azul para resolver sus problemas y su aspecto rompía con los convencionalismos de las otras princesas Disney de la historia. Tras el estreno de la película en 2012, muchos padres cansados del aspecto estereotipado de las protagonistas de la famosa compañía vieron en ella a alguien más normal, más acorde con los tiempos actuales. Mérida fue descrita entonces como la “primera princesa feminista” de Disney. Un paso adelante que para muchos se ha desvanecido esta semana.

La página de Internet Mighty Girl, sitio que cuenta con una amplia colección de libros para "niñas listas, valientes y que creen en sí mismas", ha lanzado una campaña en la página web change.org para convencer a Disney de que sea fiel al aspecto de la protagonista de Brave. La petición, denominada Di no al cambio de imagen de Mérida, mantened a nuestra heroína valiente, supera ya las 70.000 firmas (el objetivo de la campaña eran 50.000).

"El cambio de look de Mérida, ocasionado por su incursión inminente entre las princesas Disney, tiene un efecto negativo para millones de niños que creen que ella es un modelo a seguir. La película enseña la capacidad de las niñas para ser agentes de cambio en el mundo y no ser tan sólo trofeos para ser exhibidos", reza la campaña. "Haciéndola más delgada, sexy y con un aspecto más maduro, se transmite el mensaje de que su imagen anterior no era suficiente, y que es necesario ajustarse a unos estándares estipulados de belleza para conseguir algo en la vida", concluye la petición.

Peggy Orenstein, autora del libro Cinderella Ate My Daughter (Cenicienta se comió a mi Hija, traducido) ha asegurado, según The Huffington Post, que los cambios hechos en el personaje transmiten "un mensaje aterrador": "Al final no se trataba de ser valiente. Se trataba de ser bonita". En el pasado, los cambios de imagen que sufrieron Pocahontas y Mulan al convertirse en princesas Disney también causaron polémica aunque la compañía de animación decidió seguir adelante con ellos.