Un grupo islamista de Nigeria asesina a siete rehenes extranjeros

Los muertos son un italiano, un griego, un británico, dos sirios y dos libaneses Los captores tienen fuertes vínculos con grupos yihadistas que operan en el norte de Malí

Los rehenes asesinados, en una imagen del SITE Intelligence Group.
Los rehenes asesinados, en una imagen del SITE Intelligence Group.AFP

El grupo terrorista nigeriano Vanguardia para la Protección de los Musulmanes en África Negra, más conocido como Ansaru, ha asesinado a siete rehenes extranjeros que habían sido capturados en el estado de Bauchi (norte de Nigeria) el pasado 16 de febrero. Se trata de dos libaneses, dos sirios, un griego, un italiano y un británico, todos ellos trabajadores de la empresa libanesa de construcción Setraco. Este sábado Ansaru difundió un vídeo a través de Internet en el que se puede ver varios cadáveres en el suelo y en el que asegura que había ejecutado a los siete rehenes. El Gobierno italiano manifestó este domingo que las noticias sobre estas muertes “son fundadas” y Grecia y Gran Bretaña también lo han confirmado.

Ansaru ha justificado este crimen asegurando que los Gobiernos británico y nigeriano habían puesto en marcha una operación de rescate. Sin embargo el Ejecutivo italiano, que ha calificado los hechos de “acto atroz de terrorismo”, ha asegurado que ningún país implicado había puesto en marcha una operación militar destinada a liberar a los secuestrados. En los últimos 10 días, el Ejército nigeriano ha llevado a cabo varias acciones en el norte del país en las que ha asesinado a 52 miembros del grupo Boko Haram, 10 de ellos considerados jefes de esta secta radical.

Jama’atu Ansaril Muslimina fi Biladis Sudan, conocido como Ansaru, nació en enero de 2012 como escisión del sangriento grupo Boko Haram. En julio de 2009, tras la muerte de Mohamed Yussuf, histórico líder de Boko Haram, su mano derecha Abu Shekau se hizo con el liderazgo de la secta radical. Sin embargo, un grupo de integristas se opuso a este nombramiento y decidió crear un nuevo movimiento. Así nació Ansaru, que tiene estrechos vínculos con los dos principales grupos terroristas que operan en el norte de Malí, AQMI y Muyao.

Su líder es Abu Usmatul al Ansari y entre sus acciones más destacadas se encuentran el secuestro de dos ingenieros, uno británico y otro italiano, posteriormente ejecutados; el ataque a una prisión en Abuya, capital nigeriana, para liberar a decenas de prisioneros, entre ellos una treintena de muyahidines; el ataque, el pasado mes de enero, a un convoy del Ejército nigeriano que se dirigía hacia Malí para colaborar con el Ejército francés en la operación contra los grupos armados radicales que operan en el norte del país, y el rapto, el pasado mes de febrero, de estos siete trabajadores de la empresa Setraco en la localidad de Jamare.

Fuentes antiterroristas aseguran que Ansaru surge como reacción a la violencia indiscriminada de Boko Haram, que ha provocado al menos 1.400 muertos en diversos ataques y atentados en los últimos tres años, muchos de ellos población civil. De hecho, el propio Al Ansari aseguró mediante un vídeo su rechazo a asesinar inocentes, “salvo que sea en legítima defensa”. Además, otra diferencia con Boko Haram es que Ansaru tiene una vocación mucho más internacionalista y que mantiene estrechas conexiones con el terrorismo radical del Sahel y, en concreto, del norte de Malí.

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